Reino Unido anunció el 20 de octubre de 2026 que utilizará cazas Typhoon de la Royal Air Force (RAF) para proteger ciudades e infraestructura de Arabia Saudita frente a ataques aéreos hutíes. La decisión amplía el apoyo militar británico al reino con misiones defensivas contra drones y misiles, según el Ministerio de Defensa.
El paquete incorpora un avión de transporte A400M para trasladar material de defensa dentro de Arabia Saudita y asesores militares para apoyar a oficiales saudíes. El anuncio no especificó cuántos cazas participarán ni desde qué base operarán.
Los Typhoon y el reabastecimiento tienen alcances distintos
El Ministerio de Defensa estableció que los Typhoon no realizarán ataques ofensivos contra los hutíes. PA Media precisó, con información del ministerio, que tampoco operarán en el espacio aéreo yemení.
El reabastecimiento en vuelo tiene un alcance distinto. El comunicado británico contempla ese apoyo para operaciones aéreas saudíes, incluidas las dirigidas contra objetivos militares hutíes en Yemen que amenacen a la población saudí y yemení. El paquete combina así la defensa del espacio aéreo saudí con apoyo logístico a operaciones en Yemen.
PA Media informó que el reabastecimiento se prorrogará 90 días. Ese plazo corresponde al apoyo de combustible en vuelo; no establece la duración de la misión de los cazas.
El refuerzo amplía una asistencia previa. En un comunicado del 22 de septiembre, Londres ya había anunciado un avión cisterna Voyager a petición de Riad, además de recordar la presencia de equipos y personal británicos para la defensa aérea saudí.
La ayuda humanitaria encuentra rutas bloqueadas en Yemen
El despliegue se anuncia mientras empeoran las condiciones para los civiles en Yemen. ACNUR, la agencia de la ONU para los refugiados, informó el 20 de octubre que más de 250,000 personas se habían desplazado dentro del país entre el 1 de agosto y el 17 de octubre de 2026.
En esa comparecencia en Ginebra, UNICEF explicó que los combates de ambos bandos impedían el tránsito seguro por las rutas de Taiz y que el acceso humanitario debía negociarse con ambas partes. La agencia había almacenado alimentos terapéuticos antes de la escalada, pero el cierre de rutas dificultaba distribuirlos entre los centros de salud.
La OMS advirtió en la misma sesión que 12 hospitales de Taiz tenían combustible para unos cuatro días. El cierre de carreteras también amenazaba el suministro de oxígeno, medicinas y otros insumos necesarios para mantener la atención a los pacientes.