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Pronóstico

NOAA prevé un invierno más húmedo en el sur de EE. UU. por El Niño

California y Florida comparten una señal de mayor precipitación, mientras el norte apunta a temperaturas superiores al promedio. El pronóstico abarca de diciembre de 2026 a febrero de 2027.

por Gerardo Pavez
Un automóvil conduce a través de una tormenta de nieve en una carretera abierta en Broomfield, Colorado, en 2024.
Foto: Bob Hyatt/NOAA, dominio público, vía noaa.gov

El sur de Estados Unidos y la costa este tienen mayores probabilidades de un invierno más húmedo entre diciembre de 2026 y febrero de 2027, según el pronóstico publicado el 15 de octubre por NOAA. La agencia oceánica y atmosférica estadounidense prevé que un El Niño muy fuerte influya en la temporada, con temperaturas superiores al promedio favorecidas en el norte.

El Niño es la fase cálida de un ciclo del Pacífico ecuatorial. Ken Graham, director del Servicio Meteorológico Nacional de Estados Unidos (NWS), explicó que su influencia favorece un desplazamiento hacia el sur y el este de la corriente en chorro, el flujo de vientos en altura que guía las tormentas.

La señal de humedad es más firme en el sureste

California, Florida y la costa este comparten mayores probabilidades de precipitación superior al promedio. El análisis técnico del Centro de Predicción Climática (CPC) encuentra una señal más firme para el sureste que para la costa oeste y el suroeste.

Para algunas zonas del extremo sureste y el norte de Florida, el CPC sitúa por encima del 70 % la probabilidad de precipitación superior al promedio. Esa señal se mantiene en sus perspectivas hasta el trimestre enero-marzo de 2027.

El norte de las Montañas Rocosas y partes de los Grandes Lagos tienen mayores probabilidades de condiciones secas. En su perspectiva de sequía hasta enero de 2027, NOAA prevé mejoras o el fin de la sequía en el suroeste, las Grandes Llanuras del sur, el sureste y sectores de la costa este.

El noroeste del Pacífico, el Medio Oeste y buena parte del este apuntan a temperaturas superiores al promedio. Para gran parte del suroeste hay posibilidades iguales de condiciones frías, cercanas al promedio o cálidas, lo que expresa incertidumbre.

La nieve depende de cada tormenta

Las perspectivas comparan la temperatura media y la precipitación acumulada de tres meses con las condiciones habituales. El CPC utiliza como referencia el periodo 1991-2020. Los mapas no anticipan los acumulados de nieve de toda la temporada: NOAA explica que esos pronósticos suelen limitarse a alrededor de una semana de antelación.

Michelle L'Heureux, científica del CPC, explicó a ABC News que incluso un El Niño histórico puede producir efectos locales distintos de los habituales. Un mes cercano a lo normal puede combinarse con otros mucho más templados y elevar la media del trimestre.

También hay dos efectos posibles de las lluvias sobre las zonas secas. Pueden aliviar la sequía, pero Graham advirtió que un exceso de precipitación sobre suelos secos puede provocar inundaciones repentinas y deslizamientos de lodo. En el sur de California, los preparativos ya incluyen revisiones de laderas y zonas quemadas en Los Ángeles.

El lenguaje de alerta extrema se anunció en junio

Para esta temporada, NOAA informa que ya está operativo su portal de precipitación probabilística, que permite consultar cantidades bajas, esperadas y altas de lluvia, nieve y hielo, además de la probabilidad de superar determinados umbrales.

El NWS también incorpora la expresión "Particularly Dangerous Situation", o "situación particularmente peligrosa", en determinados avisos de ventisca y tormenta de hielo. Su aviso técnico del 8 de junio de 2026 fijó el inicio operativo alrededor del 1 de octubre. El cambio, por tanto, se anunció meses antes de este pronóstico invernal.

La expresión se reserva para episodios concretos con alta confianza de severidad extrema e histórica, por encima del peligro habitual de esas tormentas. Distinguir esa alerta del mapa estacional permite separar la planificación de varios meses de la respuesta a una amenaza inmediata.

NOAA actualizará el pronóstico estacional el 19 de noviembre de 2026. Para seguir el riesgo de cada episodio, el NWS remite a sus avisos y alertas locales.

Fuentes: 1, 2, 3, 4

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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