El Nasdaq acumuló una caída de 4.5% en la semana terminada el 16 de octubre de 2026, en medio de las dudas sobre cómo se financia la infraestructura de inteligencia artificial. CoreWeave perdió alrededor de 25% en esas cinco sesiones, según la cobertura de mercados de ABC.
NAB vinculó el retroceso tecnológico con el aumento de la deuda y del costo de financiar centros de datos. En la descripción de su programa de mercados para el 19 de octubre, el banco situó a CoreWeave entre las empresas que concentran esa tensión.
Los chips concentran las ventas
El viernes 16, el Nasdaq retrocedió 2.1%, frente al 1.1% del S&P 500 y el 0.3% del Dow Jones, de acuerdo con ABC. El índice PHLX de semiconductores cedió 3.8%, su octava sesión consecutiva en negativo.
La caída tampoco fue uniforme entre regiones. La bolsa australiana avanzó 1% en la semana y las europeas ganaron 2%, según el mismo medio, que señaló la menor exposición australiana a empresas de IA como un factor de resistencia.
El retroceso semanal prolonga la presión sobre CoreWeave que ya se había manifestado el 14 de octubre.
Un préstamo que dura más que los contratos
Una operación anunciada por CoreWeave el 10 de agosto permite concretar uno de los riesgos que evalúan los prestamistas. La compañía cerró un préstamo de US$2,600 millones con un vencimiento de unos cinco años, respaldado por contratos con clientes de aproximadamente tres años en promedio.
En sus préstamos anteriores de este tipo, los contratos se extendían hasta el vencimiento de la deuda, según el comunicado. La nueva estructura contempla renovar los acuerdos o volver a alquilar la capacidad a otros clientes, sujeto a las condiciones del contrato de crédito.
Esa diferencia incorpora el riesgo de renovar contratos o encontrar otros clientes mientras la deuda sigue vigente.
CoreWeave presentó la operación como una señal de confianza en el valor duradero de sus GPU, los procesadores utilizados para las cargas de IA.
Los ingresos futuros tienen condiciones de entrega
Las cuentas de CoreWeave muestran otra diferencia de calendario. En el trimestre terminado el 30 de junio de 2026, la compañía registró ingresos de US$2,575 millones y gastos netos por intereses de US$640 millones, además de una pérdida neta de US$626 millones.
En esos resultados informó una cartera de ingresos futuros contratados de unos US$104,000 millones al 30 de junio. La empresa especifica que su reconocimiento depende de cumplir requisitos de entrega y disponibilidad del servicio.
Los intereses corresponden al trimestre ya contabilizado; la cartera comprende ingresos de periodos futuros sujetos a esas condiciones. Esa diferencia ayuda a explicar por qué una gran cartera de contratos convive con el escrutinio del costo financiero y de los plazos para recuperar el capital.
La revisión del crédito coincide con una nueva ronda de resultados trimestrales. NAB señaló esas publicaciones como una de las referencias de la semana del 19 de octubre, después de una venta tecnológica centrada en la deuda que sostiene la expansión de la IA.