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Mercados

Meta aprueba acciones sin voto para financiar su IA y mantener el control de Zuckerberg

La clase C está prevista para enero de 2027. El reparto inicial dará un título nuevo por cada acción A o B y abrirá otra vía para financiar la expansión de Meta.

por Gerardo Pavez
Una vista aérea de la sede principal de Meta con el famoso cartel en vista.
Imagen de archivo (2023) · Foto: InvadingInvader, CC BY-SA 4.0, vía Wikimedia Commons

El consejo de Meta aprobó crear acciones clase C sin derecho a voto para financiar su expansión en inteligencia artificial y conservar el control de Mark Zuckerberg sobre la compañía. La empresa anunció el plan el 21 de octubre de 2026, con entrada en vigor prevista para el 19 de enero de 2027.

Según su comunicado de resultados, la nueva clase podrá utilizarse para captar capital, remunerar empleados y pagar posibles adquisiciones, además de otros fines corporativos. La reforma estatutaria ya recibió la aprobación de accionistas mediante consentimiento escrito.

Una acción clase C por cada título A o B

Meta declaró un dividendo extraordinario en acciones: entregará un título clase C por cada acción A o B en circulación, condicionado a que entre en vigor la reforma estatutaria. El consejo fijará después las fechas de registro y de pago del reparto.

La empresa prevé que la cotización de la clase A refleje el efecto de un desdoblamiento de dos por uno tras la distribución. La clase A seguirá en Nasdaq y Meta solicitará que la C también cotice allí.

El reparto inicial entrega acciones a los socios existentes y no aporta efectivo a Meta. La capacidad de financiación procede de disponer de esos títulos para futuras emisiones. El comunicado no fija un monto ni un precio para una venta posterior.

Conservar el voto y diluir la propiedad pueden coexistir

El informe anual de 2025 de Meta describe la estructura que sostiene el control del fundador: cada acción A otorga un voto y cada acción B, diez. Crear títulos sin voto permite emitir más acciones sin aumentar el número de votos entre los que se reparte el poder de decisión.

Eso tiene una consecuencia para los accionistas: futuras emisiones de clase C pueden reducir su porcentaje de participación económica aunque conserven su peso en las votaciones. Es la distinción que surge al combinar el nuevo diseño con un riesgo que Meta ya reconoce en su informe anual: emitir más capital diluye a sus socios.

La distribución inicial, en cambio, se hará entre los titulares actuales en proporción a sus acciones. Meta afirma que ese dividendo no modificará el poder de voto de ningún accionista.

La inversión presiona la generación de efectivo

El anuncio llegó junto con una revisión del gasto de capital total previsto para 2026: entre 135,000 y 145,000 millones de dólares, frente al rango anterior de 130,000 a 145,000 millones. La previsión incluye los pagos de principal de arrendamientos financieros.

Reuters vincula esa necesidad de financiación con el gasto en chips y centros de datos para competir con OpenAI y Anthropic. Son inversiones que están erosionando el flujo de caja libre de Meta, según la agencia.

El reporte oficial ilustra esa presión: los ingresos del tercer trimestre crecieron 26 % interanual, hasta 64,601 millones de dólares, mientras el flujo de caja libre fue negativo en 2,120 millones de dólares.

Para los accionistas actuales, el primer cambio será recibir títulos negociables sin nuevos derechos de voto. La captación de efectivo mediante esta vía dependerá de las ventas de acciones que Meta decida realizar.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Gerardo Pavez

Redactor y creador de contenido especializado en deportes y tecnología. Apasionado por todo lo que ocurre dentro y fuera de la cancha.

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