Intel detalló sus GPU D-series para centros de datos, con un diseño que permite hasta 480 GB de memoria LPDDR5X en tarjetas de sus socios. La familia, antes conocida como Crescent Island, está orientada a la inferencia: ejecutar modelos de inteligencia artificial ya entrenados para atender solicitudes.
El anuncio del 12 de octubre de 2026, durante el Open Compute Project Global Summit, incluye una precisión en la letra pequeña. La tarjeta con marca Intel tiene 160 GB; los fabricantes asociados podrán desarrollar sus propias versiones con hasta 480 GB. El máximo anunciado equivale al triple de la memoria de la tarjeta de Intel.
La memoria también guarda el contexto
En la ficha del modelo D270, Intel describe una GPU basada en su arquitectura Xe3P para aplicaciones como asistentes de programación y análisis de documentos. Su propuesta consiste en mantener más información dentro del acelerador, tanto del modelo como del contexto que utiliza para responder, y atender más sesiones simultáneas.
Ese contexto tiene un costo de memoria. La documentación de Transformers, de Hugging Face, explica que los modelos de generación de texto utilizan una caché KV para guardar cálculos de atención y reutilizarlos al producir nuevos fragmentos de la respuesta. Así evitan repetir parte del trabajo con cada paso.
La caché puede ocupar una porción considerable de la memoria y convertirse en un límite al trabajar con secuencias largas. Una de las alternativas documentadas consiste en trasladar parte de esos datos a la CPU, el procesador central. Hugging Face advierte que ese movimiento puede reducir la velocidad de generación por las transferencias adicionales.
También existen estrategias que reducen la precisión de los datos de la caché para ahorrar espacio. La misma documentación señala que, en contextos cortos con memoria suficiente, esa reducción puede empeorar la latencia. El equilibrio depende de cómo se ejecuta el modelo.
Este funcionamiento ayuda a interpretar la apuesta de Intel: disponer de más memoria puede servir para conservar el contexto durante la ejecución, además de alojar un modelo grande. Los gigabytes describen cuánto cabe; la rapidez de las respuestas requiere evaluar también el procesamiento y el movimiento de esos datos.
Una tarjeta de 350 W para servidores existentes
Intel anuncia un ancho de banda de memoria de 1.5 TB/s y una capacidad de cálculo de 1.3 petaflops en FP8, un formato numérico de ocho bits. La compañía afirma que la familia admite modelos de hasta 300,000 millones de parámetros en una tarjeta y de más de un billón en un sistema de ocho GPU. El comunicado no precisa la configuración de memoria ni la precisión de los modelos utilizados para esas capacidades.
La D270 utiliza una conexión PCIe 5.0 estándar, un presupuesto de potencia de 350 W y refrigeración por aire. Intel plantea integrarla en centros de datos existentes sin una adaptación específica a refrigeración líquida. Su ficha también anuncia compatibilidad con vLLM y el entorno abierto de PyTorch, herramientas utilizadas para ejecutar modelos.
El comunicado no fija un precio ni una fecha de disponibilidad comercial. Intel informó que las pruebas con clientes ya están en marcha y que trabaja con fabricantes de equipos y proveedores de software para validar plataformas e integrar las GPU en servicios de inferencia.