Finlandia exige a Google un plan de gestión del agua para Muhos, uno de los dos emplazamientos donde la compañía suspendió trabajos para construir centros de datos. El regulador fijó el 5 de noviembre de 2026 como plazo para presentar las medidas, después de la tala y la alteración del terreno.
La Agencia de Licencias y Supervisión de Finlandia (LVV) publicó el nuevo requerimiento el 22 de octubre. Su comunicado recoge que Tuike Finland, la filial responsable de los proyectos, informó el 14 de octubre que había detenido los trabajos preparatorios en Muhos y Kajaani-Otanmäki.
Yle informó el 14 de octubre que se habían despejado 330 hectáreas de bosque en Muhos y algo menos de 200 en Kajaani. The Guardian estimó en 250,000 los árboles talados en Muhos en su reportaje del 22 de octubre.
Los drenajes ya construidos requieren medidas
Según LVV, el proyecto de Muhos contemplaba unos nueve kilómetros de nuevos drenajes, de los cuales la mayor parte ya estaba ejecutada. El regulador exige un permiso conforme a la Ley de Aguas para esas actuaciones.
LVV advierte que los materiales con sulfuros del terreno pueden aumentar la acidez y los metales del agua al excavar y drenar. El regulador observó indicios de acidificación en los datos aportados por la empresa y considera insuficientes las medidas propuestas.
La suspensión frena nuevas transformaciones, pero el agua que circula por los drenajes ya abiertos exige otras medidas. Los dos requerimientos abordan esas obligaciones por separado.
Qué trabajos se suspendieron y qué respondió Google
La instrucción inicial de LVV, emitida el 6 de octubre, exigía detener las actuaciones que modificaran significativamente el entorno de ambos proyectos hasta completar sus evaluaciones de impacto ambiental. Incluía retirar árboles y suelo superficial, excavar, modificar drenajes y construir caminos de obra.
La planificación, las mediciones y los estudios del suelo de impacto menor y fácilmente reversible quedaron fuera de la suspensión. El regulador explicó que transformar extensamente un terreno antes de evaluarlo reduce las posibilidades de estudiar alternativas y prevenir daños.
Antti Järvinen, responsable de Google en Finlandia, se disculpó por la situación y sostuvo que las decisiones se habían tomado conforme a la interpretación de la legislación que tenía la empresa, según recogió Yle el 14 de octubre. También negó que la compañía hubiera acelerado los desmontes para adelantarse a las evaluaciones ambientales.
LVV presentó además una solicitud de investigación policial sobre Muhos. Yle informó el 22 de octubre que la policía todavía no había iniciado una evaluación preliminar de las solicitudes recibidas y esperaba documentación adicional. Esa era la etapa comunicada entonces, sin una conclusión penal sobre lo ocurrido.
Los emplazamientos forman parte del plan anunciado por Google el 9 de septiembre para invertir al menos 13,000 millones de euros en Finlandia durante 2027 y 2028. El importe abarca centros de datos e infraestructura de apoyo en cuatro localidades.
El plan de agua deberá identificar las estructuras de protección, su ubicación y calendario, incorporar vigilancia independiente y contemplar las escorrentías excepcionales por lluvias intensas y deshielo.