Givaudan, IFF, CPL Aromas y L'Oréal estudian si los medicamentos GLP-1 se relacionan con cambios en las preferencias por los perfumes, según un reportaje de Reuters del 19 de octubre de 2026. El vínculo sigue bajo investigación.
El reportaje cita datos de NIQ para Estados Unidos: los usuarios de GLP-1 gastaron un 26% más en fragancias que el consumidor típico. La pieza no detalla el periodo ni la muestra de esa comparación.
Ese porcentaje describe una diferencia de gasto entre consumidores. Para saber si el tratamiento cambia sus preferencias haría falta medir qué aromas eligen y cómo evolucionan esas elecciones después de empezar a usarlo.
Qué midió la investigación sobre olfato y gusto
Un estudio observacional y retrospectivo publicado el 25 de junio de 2026 en JAMA Otolaryngology comparó las historias clínicas de 438,474 adultos con diabetes tipo 2 que recibieron GLP-1 con las de otro grupo del mismo tamaño tratado con otros antidiabéticos.
Con un seguimiento de hasta dos años, encontró una asociación con mayor riesgo de alteraciones del olfato y el gusto. El diseño no establece causalidad y los autores pidieron validar los resultados.
El trabajo midió diagnósticos en pacientes con diabetes, sin evaluar preferencias por perfumes. Atribuirle una explicación del atractivo de un aroma gourmand excedería lo que investigó.
Los aromas comestibles ya tienen desarrollo propio
Las fragancias gourmand evocan alimentos y también avanzan mediante nuevos ingredientes. El 24 de febrero de 2026, LMR Naturals, de IFF, presentó Tonka Bean CO₂ Absolute, un extracto para perfumes y sabores obtenido con dióxido de carbono.
La empresa vinculó esa propuesta con la búsqueda de confort y nostalgia. Describió notas de almendra tostada, heno y cacao; su perfumista Alexandra Carlin añadió referencias a azúcar morena y trigo sarraceno, con una combinación de matices dulces y salados.