El Lionfish Challenge retiró 36,187 peces león invasores de las aguas de Florida en 2026, el mayor total del programa, según el balance que la Florida Fish and Wildlife Conservation Commission (FWC) publicó el 19 de octubre. El torneo busca reducir la presión de este depredador sobre las especies marinas nativas.
La agencia contabilizó 533 participantes inscritos y 1,468 salidas de buceo. Las capturas superaron en más de 5,000 ejemplares las de la edición de 2025, de acuerdo con el comunicado oficial.
La competencia se celebró del 22 de mayo al 14 de septiembre de 2026.
Cómo se acreditan las capturas
En la división recreativa, los participantes presentan las colas de los peces capturados en puntos de verificación. Allí se cuentan y se firma un formulario. Las reglas de 2026 exigen además fotografías del participante con su captura y la documentación de cada salida.
La categoría comercial utiliza comprobantes de venta a distribuidores mayoristas autorizados y registra el peso en libras. También exige una fotografía de los peces en el punto de venta.
Dive Pros, en Pensacola, fue el punto de verificación con más entregas: recibió más de 5,000 colas durante la temporada, según la FWC.
Qué puede conseguir el control local
El pez león es originario del Indopacífico y el mar Rojo. La información del santuario marino nacional Flower Garden Banks, administrado por NOAA, explica que consume peces e invertebrados nativos, incluidos juveniles de especies de interés pesquero como pargos y meros.
También puede comerse a los herbívoros que mantienen a raya las algas en los arrecifes. Su impacto, por tanto, alcanza tanto a sus presas como a las funciones que estas cumplen en el hábitat.
El balance de la FWC informa de las extracciones realizadas; no incluye mediciones de recuperación de los arrecifes ni de las poblaciones de peces nativos tras el torneo.
NOAA considera improbable eliminar por completo al pez león del Atlántico occidental. Su explicación sobre Flower Garden Banks sitúa la utilidad de las capturas en una escala concreta: los retiros dirigidos pueden controlar poblaciones locales y ayudar a minimizar su impacto sobre los recursos del santuario.