Firmus planea adjudicar aproximadamente la mitad de las acciones de su oferta pública inicial a accionistas actuales, según Bloomberg, que cita a personas conocedoras de las negociaciones. El reparto permitiría a Nvidia y Blackstone aumentar sus participaciones en el operador de centros de datos, pero todavía puede cambiar.
La agencia, cuyo reporte reproduce The Business Times, señala que el interés preliminar supera ampliamente la oferta. Firmus declinó comentar. Busca captar hasta US$5,500 millones, incluida una opción de colocación adicional, con acciones a 11 dólares australianos y una valoración implícita de A$43,700 millones.
Ese 50% corresponde a las acciones ofrecidas en la operación, no a la mitad de la compañía.
Nvidia también aporta la tecnología
La relación con Nvidia va más allá de la participación accionaria. Firmus explicó en un comunicado fechado el 29 de septiembre que su plataforma HyperCube fue diseñada conjuntamente con el fabricante de chips. Integra refrigeración líquida, alimentación eléctrica y sistemas mecánicos en módulos fabricados para desplegarse en sus centros de datos.
El mismo anuncio detalla acuerdos con Meta para suministrar capacidad de cómputo en el sudeste asiático. Incluyen capacidad contratada y opciones de expansión, dos compromisos de distinto alcance: una opción permite ampliar el acuerdo, sin equivaler por sí sola a capacidad ya contratada.
Según Firmus, Meta ya utiliza sistemas Nvidia GB300 NVL72 en su instalación de Melbourne. La compañía presenta estos acuerdos como apoyo a la investigación, el desarrollo y el entrenamiento de modelos de IA. El comunicado acredita lo que Firmus anuncia, sin confirmar la asignación bursátil reportada por Bloomberg.
La valoración exige ejecutar la expansión
Reuters informó el 2 de octubre que la valoración propuesta casi triplica los US$10,500 millones alcanzados en agosto. Su reporte recoge reservas de gestores sobre la ejecución de futuros proyectos y sitúa el debut previsto en la bolsa australiana el 23 de octubre.
Joseph Koh, de Blackwattle Investment Partners, explicó a Reuters que su firma no participaría por falta de confianza en la entrega de esos proyectos. El interés por las acciones convive así con dudas sobre la infraestructura que debe respaldar su precio.
La operación conectaría el capital bursátil con la expansión de capacidad para IA. Los contratos anunciados permiten identificar clientes y tecnología; completar las instalaciones es el paso que convertiría esa expansión en capacidad operativa.