China pidió el 20 de octubre de 2026 a Estados Unidos que retire el veto a DeepSeek en las agencias federales civiles. Su Ministerio de Comercio rechazó las restricciones y advirtió que adoptará medidas ante acciones que dañen sustancialmente los intereses chinos. La respuesta llega tras la publicación de una orden que también alcanza productos de otros proveedores que incorporen esa tecnología.
El comunicado de Comercio acusa a Washington de utilizar la seguridad nacional para discriminar a las empresas chinas e interferir en la cooperación comercial sobre inteligencia artificial. Anuncia que Pekín tomará las medidas necesarias para proteger sus derechos, aunque no identifica una represalia concreta.
Por separado, la portavoz de Exteriores Mao Ning rechazó en su rueda de prensa del 20 de octubre que se amplíe el concepto de seguridad nacional para politizar la tecnología y el comercio.
El veto también alcanza software de terceros
El aviso del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos (DHS), publicado en el Federal Register el 20 de octubre, exige excluir de las compras federales civiles los productos y servicios de DeepSeek y sus empresas vinculadas, y retirarlos de los sistemas informáticos. La retirada incluye productos y servicios de terceros desarrollados con implementaciones de DeepSeek.
Ese alcance hace relevante qué tecnología incorpora el software, además de la marca que lo vende. La restricción se dirige a las agencias federales civiles cubiertas por la orden; no establece una prohibición general de uso para los consumidores estadounidenses.
El anexo contiene la orden 2026-01, fechada el 24 de julio de 2026. El veto federal se hizo público el 19 de octubre y el aviso se publicó formalmente al día siguiente.
El DHS fundamentó la medida en riesgos de seguridad, entre ellos la posible exposición de información sensible a las autoridades chinas, según la orden descrita por Associated Press.
La disputa por la destilación venía de septiembre
El 8 de septiembre, el FBI, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) y la Agencia de Ciberseguridad y Seguridad de Infraestructura (CISA) publicaron un aviso conjunto que acusaba a DeepSeek y otras cinco empresas chinas de extraer capacidades de modelos estadounidenses a escala industrial mediante accesos no autorizados.
La destilación consiste en entrenar un modelo con respuestas de otro. El propio aviso estadounidense reconoce que es una técnica legítima de investigación; las acusaciones se centran en el acceso y uso de capacidades propietarias contra las condiciones de los proveedores.
Anthropic había presentado sus propias acusaciones el 23 de febrero. Afirmó haber detectado más de 150,000 intercambios con Claude que atribuyó a DeepSeek, orientados, entre otros objetivos, a obtener capacidades de razonamiento.
El Ministerio de Comercio chino rechazó el aviso de las tres agencias el 9 de septiembre, alegando que carecía de fundamento factual y jurídico. Defendió la destilación como una práctica habitual y advirtió de contramedidas si Washington la utilizaba como pretexto para contener a las empresas chinas. Esa advertencia precede a la publicación de octubre del veto, cuya orden ya estaba fechada en julio.
Associated Press informó el 20 de octubre que DeepSeek no respondió de inmediato a su solicitud de comentarios.
En su respuesta al veto, Pekín pidió aprovechar el mecanismo bilateral de diálogo sobre IA para gestionar las diferencias y restablecer condiciones para la cooperación entre empresas.