Carilion Clinic reportó una caída del 45% en las emisiones estimadas por episodio anestésico tras cambiar sus prácticas en seis centros de Estados Unidos.
La American Society of Anesthesiologists (ASA) difundió los resultados el 18 de octubre de 2026, durante ANESTHESIOLOGY 2026. La comparación incluyó 145,917 episodios: 2021 frente a enero de 2022 a octubre de 2025.
El promedio bajó de 57.6 a 31.6 kilogramos de CO2 equivalente por episodio. El gasto en anestésicos inhalados pasó de 628,588 dólares en 2021 a 379,010 en 2024, cerca del 40%.
El ahorro corresponde a fármacos inhalados, una partida del costo quirúrgico. La caída de emisiones se calcula por episodio.
El gas es una parte de la huella quirúrgica
El programa favoreció sevoflurano y anestesia intravenosa, redujo el flujo de gas fresco y entregó informes individuales de emisiones, según la ASA.
La lista de sustentabilidad de la World Federation of Societies of Anaesthesiologists (WFSA) sitúa esas decisiones dentro de un trabajo más amplio. Recomienda elegir técnicas de menor impacto cuando sean clínicamente apropiadas, reducir desperdicios y medir emisiones. También contempla equipos reutilizables cuando sea seguro y viable, gestión de residuos y criterios ambientales en las compras.
La WFSA distingue acciones del profesional, del departamento y del sistema sanitario: la elección de un fármaco y la política de compras operan en niveles diferentes.
El equipo no observó aumentos en estancias ni complicaciones evaluadas. El comunicado omite tasas de eventos e intervalos de confianza para valorar esa comparación antes y después.
La referencia internacional combina decisiones clínicas con medición y gestión hospitalaria. Ese marco permite evaluar la reducción de gases junto con el uso de materiales y equipos, manteniendo la seguridad del paciente como condición de cada cambio.