Apple explicó ante el Tribunal Federal del Distrito Norte de California que investigó la alerta de OpenAI sobre archivos confidenciales y no logró localizarlos. En una respuesta presentada el 14 de octubre de 2026, la compañía detalló que pidió información más concreta para ampliar la búsqueda.
El escrito responde a la acusación de OpenAI contra un exempleado que regresó a Apple. OpenAI sostiene que el exempleado se envió más de 100 archivos confidenciales sobre al menos un dispositivo aún no anunciado a cuentas personales.
Apple sitúa la primera alerta el 9 de octubre
Según la respuesta judicial de Apple, OpenAI le comunicó el 9 de octubre que tenía motivos para creer que el ingeniero había conservado información confidencial al abandonar la empresa. Apple afirma que respondió e inició una investigación esa misma tarde.
El 12 de octubre, añade el escrito, informó a OpenAI que no había podido localizar su información confidencial y solicitó detalles para realizar búsquedas alternativas. Apple sostiene que OpenAI no respondió antes de presentar la acusación al tribunal.
Reuters, que revisó una carta de los abogados de Apple del 12 de octubre, aporta una precisión: los dos números personales señalados como destinatarios de los archivos no coincidían con el utilizado por el empleado para su trabajo en Apple. La compañía también dijo que sus pesquisas en repositorios laborales no habían encontrado archivos de OpenAI y que desconocía la supuesta presentación ante directivos.
La presunta llegada de los archivos a Apple sigue en disputa
OpenAI sostiene en su escrito que el exempleado presentó sus planes de producto a altos directivos de Apple. Atribuye sus hallazgos a una investigación forense que seguía abierta y describe archivos con imágenes de hardware, datos de ingeniería y fabricación e información de proveedores.
La carta y los escritos muestran una diferencia de alcance: la búsqueda que describe Apple se concentra en su entorno laboral, mientras OpenAI señala envíos a cuentas personales y una presunta presentación dentro de Apple. Los documentos recogen versiones enfrentadas sobre el recorrido de los archivos; ninguno es una resolución judicial sobre esos hechos.
OpenAI pidió al tribunal discutir un calendario que le permita investigar esa conducta y, si fuera necesario, presentar contrademandas. Apple se comprometió en su respuesta a seguir colaborando para investigar las alegaciones.