Israel Adesanya reconoció que su defensa del título ante Yoel Romero en UFC 248 estuvo entre las peleas más aburridas de la compañía. Al recordarla, atribuyó la falta de acción a la cautela de ambos frente al peligro de recibir un golpe decisivo.
Según el reporte de MMA Fighting publicado el 1 de octubre de 2026, el excampeón hizo ese balance en su canal de YouTube. Contó que un golpe de Romero lo dejó desorientado y redujo su disposición a exponerse otra vez.
Adesanya conservó el campeonato de peso medio por decisión unánime el 7 de marzo de 2020 en el T-Mobile Arena de Las Vegas. Las tarjetas fueron 48-47, 48-47 y 49-46. La victoria resolvió la disputa por el cinturón, pero la escasa actividad provocó abucheos durante el combate y después del resultado, según la crónica de Marc Raimondi publicada por ABC News.
Dos peleas titulares con un volumen de golpes muy distinto
El recuento de Sherdog, elaborado con estadísticas de UFCStats, registró 88 golpes significativos conectados entre Adesanya y Romero: 48 del campeón y 40 del retador. En el primer asalto apenas sumaron seis, dos de Adesanya y cuatro de Romero.
Las patadas bajas fueron una parte importante del trabajo del campeón. Adesanya conectó 25 golpes significativos a las piernas, frente a 13 de Romero. El cubano también intentó tres derribos y terminó sin completar ninguno, de acuerdo con ese mismo registro.
La comparación con la pelea inmediatamente anterior ayuda a dimensionar la diferencia de actividad. Zhang Weili y Joanna Jedrzejczyk sumaron 351 golpes significativos en la coestelar por el título de peso paja, que Zhang retuvo por decisión dividida. Ambas peleas se extendieron durante cinco asaltos: la coestelar tuvo casi cuatro veces los impactos significativos de la estelar.
Ese contraste también muestra el límite de juzgar una pelea por su desenlace. Las dos llegaron a las tarjetas y permitieron a una campeona o a un campeón conservar el cinturón, pero registraron un volumen de golpes muy diferente. La duración y el método de victoria, por sí solos, no explican la experiencia de aquella noche.
La cautela que Adesanya reconoce al mirar atrás
La crónica de Raimondi describió una izquierda potente de Romero en el primer asalto y largos periodos sin golpes conectados. Antes del cuarto, el árbitro Dan Miragliotta pidió a ambos que aumentaran el ritmo. La falta de actividad había sido visible dentro del octágono, además de generar protestas en las gradas.
En la conferencia posterior a la pelea de 2020, Adesanya defendió su estrategia: sostuvo que no podía obligar a Romero a atacar y cuestionó la necesidad de arriesgar su título frente a un rival que permanecía a la espera. Romero, por su parte, criticó los desplazamientos del campeón y dijo que le impedían establecer intercambios, según aquella cobertura.
En su explicación de 2026, recogida por MMA Fighting, Adesanya reconoce que él también evitó asumir riesgos ante la potencia de Romero. Atribuye la falta de acción a esa cautela mutua durante los cinco asaltos.