Xona recaudó US$250 millones en una ronda Serie D con una valoración de US$2,450 millones, según una exclusiva de Forbes publicada el 22 de octubre de 2026. La compañía desarrolla Pulsar, una red de navegación por satélite que busca vender mayor precisión y resistencia a interferencias.
Future Ventures, cofundada por el inversionista de SpaceX Steve Jurvetson, lideró la operación y aportó US$78.5 millones, de acuerdo con el medio.
Un servicio comercial compatible con GPS
GPS.gov describe el servicio civil de GPS como gratuito, continuo y disponible en todo el mundo. Xona busca cobrar por una señal propia que pueda combinarse con esa infraestructura y mejorar el posicionamiento en condiciones difíciles.
La integración también forma parte de su propuesta comercial. Según Xona, muchos receptores actuales podrán incorporar Pulsar mediante una actualización de firmware, el software interno del equipo. Eso permitiría combinar su señal de órbita baja con la cobertura de GPS y otros sistemas de navegación.
Topcon, que fabrica tecnología de posicionamiento para construcción y agricultura, firmó un acuerdo de acceso temprano con Xona en febrero de 2026.
El despliegue inicial prevé cobertura intermitente
Forbes reporta que Xona lanzó seis satélites el 20 de octubre, a bordo de un Falcon 9 de SpaceX. Su constelación inicial prevista comprende 258 satélites.
En el plan de ese primer despliegue, publicado el 9 de octubre, Xona asignó cuatro unidades al servicio inicial y dos a probar su diseño de fabricación propia. Para Estados Unidos, Canadá y buena parte de Europa, la empresa proyectó ocho emisiones diarias, de unos 25 minutos cada una.
Esa cobertura por intervalos tiene una aplicación concreta. Xona señala que los sistemas de sincronización con relojes de precisión pueden seguir funcionando entre emisiones y utilizar Pulsar como una comprobación independiente de la hora y la posición obtenidas con GPS.
La precisión anunciada depende de la red completa
La ficha de Pulsar anuncia una precisión de 2 cm en horizontal y 4 cm en vertical, pero la presenta como el rendimiento esperado de la constelación completa a cielo abierto. Es una especificación para esa configuración futura, distinta de la cobertura intermitente del despliegue inicial.
La empresa también afirma que combina señales más potentes con autenticación criptográfica para resistir interferencias y detectar señales falsas.
La beta está prevista para comienzos de 2027, según Forbes. Xona plantea ampliar progresivamente las ventanas de servicio conforme añada satélites, hasta alcanzar cobertura continua mundial.