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Biología

Describen Victoria colombiana, un nenúfar gigante de la cuenca del Orinoco

Una foto dio la pista y una expedición consiguió las muestras. El hallazgo abre preguntas sobre la diversificación de estos nenúfares; su población silvestre se estima en 30 a 50 plantas.

por Patricia Rodriguez
Carlos Magdalena with Victoria boliviana
Foto: Kew, términos de uso, vía kew.org

Investigadores de Kew y del Jardín Botánico de Bogotá, junto con integrantes de comunidades indígenas, describieron Victoria colombiana, un nenúfar gigante de la cuenca alta del Orinoco, en Colombia. El hallazgo aporta pistas sobre cómo el aislamiento de las cuencas sudamericanas pudo favorecer la aparición de distintas especies de estas plantas acuáticas.

La descripción se publicó el 7 de octubre de 2026 en Phytotaxa. Sus hojas alcanzan dos metros de diámetro, según el comunicado de Kew, pero el tamaño fue solo una parte de la investigación.

Los ríos ayudan a explicar las diferencias entre especies

Los autores compararon la forma de las plantas y ubicaron sus poblaciones en un mapa de cuencas hidrográficas de Sudamérica. El trabajo reconoce cinco especies de Victoria, pues también incluye a V. mattogrossensis, del Pantanal. El resumen científico presenta así una revisión más amplia que el comunicado de Kew, que menciona tres especies previas a la colombiana.

Los autores proponen que el aislamiento de las cuencas desde el Plioceno y los cambios de curso de los ríos pudieron favorecer esa diversificación. Las semillas son sensibles a la desecación y se dispersan principalmente por los ríos y sus inundaciones.

La fotografía dio la pista; una flor permitió describirla

La búsqueda comenzó con fotografías tomadas por Jeremiah Harris en Inírida que Carlos Magdalena, horticultor e investigador de Kew, vio en Instagram. La ubicación llamó su atención porque quedaba fuera de la distribución conocida de estos nenúfares. Después localizó hojas en imágenes satelitales: a eso se refiere que la planta sea visible "desde el espacio".

Según el relato institucional del Portal Bogotá, los investigadores necesitaban una flor para obtener las muestras botánicas que permitieran describir la especie. Con el conocimiento de integrantes de comunidades indígenas, la expedición documentó siete plantas en dos lagos, incluida una en flor.

La población silvestre todavía necesita más búsquedas

En su comunicado del 9 de octubre, Kew recoge una estimación de 30 a 50 individuos silvestres. La institución explica que podrían localizarse más plantas en la temporada seca, aunque el descenso del agua dificulta llegar hasta ellas en bote. El equipo trabaja para una evaluación oficial en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Los planes de conservación incluyen recolectar semillas para cultivar ejemplares en Bogotá y estudiar la especie bajo condiciones controladas. También se contempla establecer una población adicional en un lago accesible dentro de territorio indígena, con posibilidades de ecoturismo comunitario.

Fuentes: 1, 2, 3

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por Patricia Rodriguez

Patricia Rodriguez es redactora de FomoEra. Cubre tecnología, ciencia, inteligencia artificial, negocios y actualidad digital. También trabaja en escritura y edición de contenido audiovisual.

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