Solana prevé activar Alpenglow en su red principal el 21 de octubre de 2026, con el objetivo de reducir a unos 150 milisegundos la espera hasta que una transacción sea irreversible. La actualización también retirará los votos de validadores de los bloques, lo que cambiará cómo se interpretan sus estadísticas de actividad.
La Fundación Solana sitúa el despliegue en la época 1064, uno de los periodos en que se organiza la red. Anza, desarrolladora del software Agave, ya marca como completadas las migraciones en las redes de pruebas testnet y devnet. La activación en la red principal sigue pendiente.
Menos transacciones contadas puede significar el mismo uso
Los validadores son los nodos que verifican operaciones y participan en el consenso. Hasta ahora, sus votos se registran como transacciones dentro de los bloques. Con Votor, el componente que se desplegará primero, intercambiarán esos votos directamente y los reunirán en certificados, según explica Anza.
Ese cambio elimina del conteo una categoría de operaciones. La guía de la Fundación advierte que los totales de transacciones y las cifras de transacciones por segundo, conocidas como TPS, caerán al desaparecer los votos, aunque la actividad de las aplicaciones se mantenga.
La comparación útil conserva la misma definición a ambos lados del cambio. Las series que ya excluían los votos evitan esa ruptura concreta; las que mezclaban votos y actividad de aplicaciones necesitan reconstruir una base equivalente.
La Fundación pide por ello que exploradores, indexadores y paneles de rendimiento ajusten sus métricas. El movimiento del TPS total debe leerse junto con la metodología utilizada.
Qué mide la meta de 150 milisegundos
La finalización es el punto en que la red considera irreversible una transacción. Solana sitúa la referencia actual en unos 12.8 segundos. Alpenglow busca acortar esa espera; los 150 milisegundos describen su objetivo de finalización, y no el intervalo de producción de bloques.
El resultado en la red principal se podrá medir después del despliegue. Para un servicio que espera a que una operación quede firme, esa latencia permite evaluar la mejora del consenso; el número total de transacciones responde a otra pregunta, cuánto se registra en los bloques.
La Fundación Solana presenta el funcionamiento del protocolo en este video de su canal oficial:
Para quienes usan wallets, Solana indica que se mantienen la firma, el envío y la aprobación de transacciones, así como sus formatos y las comisiones. Los operadores de infraestructura sí deben preparar software compatible con la migración.
La transición tiene además una secuencia propia. Según Anza, el cambio de consenso comienza después de los primeros 5,000 slots de la época, y los validadores generan un certificado para completar el relevo de TowerBFT a Votor.
El despliegue cubre esa primera fase. Rotor, que sustituirá el sistema Turbine para distribuir los datos de los bloques, llegará en una actualización posterior y todavía carece de fecha programada, según Solana.