El partido de la Jornada 3 de la Champions League que enfrentó al Liverpool contra el Villarreal termino siendo una noche épica en Anfield, con un duelo de siete goles que incluyó una remontada de los locales y una victoria que los coloca en lo alto de la tabla de clasificación junto al PSG.
El juego fue dominado de principio a fin por el Liverpool, pero el Villarreal tuvo la mira fina y supo aprovechar cada oportunidad que se le presentaba. Esto a diferencia de los Reds que, de haber sido eficientes frente al arco, estaríamos hablado de fácil ocho goles. El marcado terminó 4-3 a favor del Liverpool, pero en el campo la diferencia fue enorme.

¿Cómo fue el partido?
El partido empezó con una enorme sorpresa, ya que el primer gol del partido no sólo vino por parte de los visitantes, sino que fue apenas al minuto 4, con precedido de un error en la defensa de Virgil van Dijk que, tratando de dar un pase atrasado con la cabeza a su portero, no fue preciso y le dejó el balón libre al control de Georges Mikautadze que no perdonó remató raso venciendo al portero.
Tras el gol de la ventaja del submarino amarillo, el Liverpool se fue con todo al ataque, con jugadas de peligro, pero que pese a preocupar a la defensa y el portero no lograban marcar.

La situación empeoró para los de casa al minuto 29, cuando aprovechando los espacios que dejaban en el campo los constantes ataques del Liverpool, un contraataque veloz y eficaz, hizo que Sergi Cardona quedara sólo frente al portero brasileño al minuto 29 y marcara el 2-0 con tiro raso que no pudo ser detenido por Allisson.
Los ánimos no ya tan fuertes en Andfield, pero no se iban por completo, siguiendo atacando, y generando el mismo peligro que antes, pero al minuto 36, por fin consiguieron hacerse presentes en el marcador, con un tiro de esquina que Alexis Mac Allister convirtió en gol por medio de un remate de cabeza.
Ya con el 1-2 en el marcador, el Liverpool estaba decidido a conseguir el empate, pero seguía cometiendo los mismos errores: dejar espacios amplios en el campo, lo que no podían evitar con sus avances recurrentes.
Aun así, al minuto 45+2, cuando ya parecía que se acababa el primer tiempo, una jugada que parecía ser un contragolpe del Villarreal, se transformó en un nuevo ataque de los rojos que con un centro largo logró poner a Ronald Araújo en posición de remate y marcar el 2-2.
En el segundo tiempo la tónica fue la misma, pero con resultados favorables para los de Andfield, que al minuto 65, de tanto tocar y tocar la puerta, por fin se abrió, con el gol que era el doblete de Alexis Mac Allister, haciendo el 3-2 que daba la voltereta al cerrar la pinza de un pase raso desde la derecha tras una jugada individual de Rio.
Ya los de casa dominaban enteramente el juego, el campo y los ánimos, haciendo que apenas 3 minutos después, al minuto 68 para poner el 4-2 por parte de Florian Wirtz que volvió una locura el sitio, con un remate cruzado que no pudo ser detenido.
El resto del segundo tiempo ya era una fiesta, pero los intereses de ataque, aunque estaban presentes, ya estaban libres de presión alguna. Y cuando estaba por terminar el partido, una vez más el Villarreal se hizo presente, para aminorar la ventaja roja a un 4-3 final por parte de Tani Oluwaseyi al minuto 87 que aprovechó un centro pasado que no había encontrado rematador previo, y solo golpeó de pierna izquierda con parte interna para vencer nuevamente a Allisson.
El duelo dio poco más después de esto, las cartas ya estaban echadas y la victoria del Liverpool fue más que merecida.

