El mundo superará 1.5 °C de calentamiento global sostenido respecto a la era preindustrial, según el Informe sobre la Brecha de Emisiones 2026 del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), presentado el 21 de octubre de 2026. El organismo plantea recortes inmediatos para limitar cuánto se rebasa ese umbral y durante cuánto tiempo, con una posibilidad de volver a él a finales de siglo.
La conclusión se refiere a promedios de temperatura de varias décadas. Esa medida permite evaluar el calentamiento sostenido, más allá de las fluctuaciones de un solo año. El informe atribuye el rebasamiento inevitable a décadas de acción climática insuficiente.
Las promesas dejan una brecha de 30 a 34 puntos para 2035
Los compromisos nacionales, conocidos como contribuciones determinadas a nivel nacional o NDC, permitirían reducir las emisiones mundiales entre 11% y 15% para 2035 si se cumplieran íntegramente. El escenario de menor rebasamiento del PNUMA requiere un recorte de 45%: la diferencia entre ambas cifras es de 30 a 34 puntos porcentuales, calculada a partir de los valores del informe.
La comparación siguiente toma 2025 como base para todas las reducciones. Los porcentajes del escenario de menor rebasamiento son sus valores centrales; los rangos de las NDC distinguen compromisos con y sin condiciones.
| Año | Escenario de menor rebasamiento | Cumplimiento de las NDC |
|---|---|---|
| 2030 | 18% | 5-8% |
| 2035 | 45% | 11-15% |
| 2040 | 69% | 20-27% |
El PNUMA también separa las políticas vigentes de los compromisos futuros. Con las primeras, calcula un 66% de probabilidad de limitar el calentamiento a 2.8 °C en 2100; con todas las NDC cumplidas y esfuerzos similares mantenidos después, esa referencia baja a 2.6 °C. Cumplir además todas las metas de cero emisiones netas la situaría en 2.1 °C.
Volver a 1.5 °C exige retirar CO2 a una escala incierta
La trayectoria de menor rebasamiento supone medidas estrictas desde 2025 y un máximo de temperatura hacia mediados de siglo. Bajo esas condiciones, el informe estima un 66% de probabilidad de limitar el pico a 1.7-1.8 °C. La probabilidad de regresar a 1.5 °C o menos en 2100 ronda el 50%.
Ese regreso también requeriría extraer de la atmósfera y almacenar de forma permanente unas 320 gigatoneladas de CO2, equivalentes a 320,000 millones de toneladas, a lo largo del siglo. El PNUMA advierte que alcanzar esa escala es incierto por los obstáculos tecnológicos y socioeconómicos para ampliar la retirada de carbono.
La extracción tendría que acompañar a los recortes de emisiones. En su explicación del informe, el organismo señala que existen límites a la cantidad de carbono que puede almacenarse y que esta herramienta no sustituye la reducción de las emisiones que siguen llegando a la atmósfera.
Cada fracción adicional de grado y cada año por encima de 1.5 °C elevan el riesgo de cambios irreversibles en los hielos, la circulación oceánica y los sistemas de coral, según el informe.
Las renovables crecen y el uso de combustibles fósiles también
El análisis de Carbon Brief destaca que la energía obtenida de combustibles fósiles sigue aumentando en el mundo, aunque más despacio de lo previsto una década atrás. Bajo las políticas actuales, el uso de carbón podría alcanzar su máximo hacia 2030, mientras que el petróleo y el gas probablemente continuarían creciendo.
El avance renovable ha sido mayor de lo anticipado: en su comunicado, el PNUMA calcula que la capacidad eléctrica renovable mundial creció tres veces más rápido que lo previsto al adoptarse el Acuerdo de París. Sostener esa expansión exige políticas adicionales, junto con medidas para reducir el uso de combustibles fósiles y la deforestación.
Según el PNUMA, cada cinco años de emisiones de CO2 al ritmo actual añadirían alrededor de 0.1 °C al pico de calentamiento.