La temporada de 2026 del Pacífico oriental y central superó el récord de energía ciclónica acumulada de 2018, según cálculos de Phil Klotzbach, de la Universidad Estatal de Colorado, divulgados por Associated Press el 12 de octubre. El fortalecimiento de El Niño añade preocupación por las costas de California.
El récord corresponde a la suma de las dos cuencas
La energía ciclónica acumulada, o ACE, combina intensidad del viento y duración. Aumenta cuando las tormentas son fuertes y persistentes.
El cálculo reúne ambas cuencas. AP, en el reporte reproducido por Independent Español, precisó que ninguna había superado individualmente su récord de ACE al publicarse la nota.
Entre los sistemas recientes de esa temporada figuran Polo, Rachel y Simon.
La probabilidad del 83 % tiene un periodo y un índice
El Centro de Predicción Climática de NOAA, la agencia oceánica y atmosférica de Estados Unidos, mantiene en su actualización del 13 de octubre un pronóstico emitido el día 8: 83 % de probabilidad de alcanzar una intensidad histórica de El Niño durante octubre a diciembre de 2026.
El umbral es un valor trimestral de al menos +2.5 °C en el índice oceánico relativo de El Niño, RONI, con el que NOAA compara episodios desde 1950. Este índice ajusta el calentamiento de la región Niño 3.4 descontando las anomalías del conjunto de los océanos tropicales. Su último valor observado para julio a septiembre fue +1.7 °C.
NOAA también prevé una probabilidad superior al 83 % de que El Niño tenga intensidad fuerte a muy fuerte durante enero a marzo de 2027. Son estimaciones sobre el fenómeno oceánico y atmosférico, no porcentajes de inundación para California.
El récord ciclónico añade un dato observado al escenario que ya anticipaba un máximo de El Niño hacia diciembre.
El nivel del mar agrava la exposición de la costa
Daniel Swain, investigador de UC Agriculture and Natural Resources, explicó en Weather West el 12 de octubre que la expansión del agua por el calor y las ondas oceánicas de Kelvin elevan temporalmente el nivel del mar junto a California.
El agua más alta permite que el oleaje alcance zonas costeras con mayor facilidad. Swain advierte que la coincidencia con una tormenta durante las mareas máximas podría agravar las inundaciones. Su análisis identifica tres ventanas: del 24 al 26 de noviembre, del 22 al 25 de diciembre de 2026 y del 20 al 23 de enero de 2027.
En sus previsiones para California, los efectos sobre las lluvias pueden retrasarse respecto del máximo de intensidad de El Niño. Enero y febrero aparecen como meses con mayor probabilidad de condiciones extremadamente húmedas.
Los daños asociados a Rachel en Long Beach y Newport Beach muestran la exposición de viviendas y calles al oleaje y al agua costera.
El Instituto de Recursos Hídricos de California, de la Universidad de California, reúne información para prepararse antes del invierno, con enlaces a pronósticos locales, observaciones de los ríos y mediciones de mareas para seguir las condiciones de cada zona. Recomienda conocer el riesgo local, activar alertas y planear rutas de evacuación. Durante una inundación, pide seguir las órdenes de las autoridades y evitar caminar o conducir por el agua.