La fiscalía federal de Estados Unidos sostiene que Abdulrahman Alfozan, exingeniero de OpenAI acusado de colocar un dispositivo de grabación en una sala ejecutiva, mantuvo contactos frecuentes por WhatsApp con un miembro no identificado de la familia real saudí durante 2025 y 2026. Según el escrito que reproduce CNBC, los fiscales invocan esos vínculos para pedir que permanezca detenido mientras espera juicio.
El documento, hecho público el 18 de octubre, no atribuye a esa persona haberle ordenado instalar el aparato ni sustraer información, señala CNBC. La novedad se incorpora a una disputa sobre el riesgo de fuga del acusado, cuya audiencia de detención estaba prevista para el 19 de octubre en San Francisco.
El Departamento de Justicia anunció el 13 de octubre un cargo por interceptar o intentar interceptar comunicaciones orales mediante un dispositivo. Alfozan fue detenido el 9 de octubre y se presume inocente. El delito tiene una pena máxima de cinco años de prisión si resulta condenado.
Los contactos y el apoyo que alega la fiscalía
CNBC informa que el último contacto citado con el integrante de la familia real fue el 5 de octubre, cuatro días antes del arresto. Según los pasajes del escrito que recoge el medio, esa persona intentó reclutar a Alfozan para una iniciativa de inteligencia artificial en Arabia Saudí y le preguntó cuándo dejaría OpenAI. La fiscalía no identificó al interlocutor.
Reuters reporta que los fiscales también atribuyen a un funcionario militar saudí el pago de un billete de avión para la esposa y el hijo de Alfozan después de su detención. Presentan ese apoyo y sus recursos económicos como elementos de su argumento de fuga. La oficina de prensa del Gobierno saudí no respondió de inmediato a la solicitud de comentarios de Reuters.
La defensa sitúa la compra del viaje antes del presunto delito
En su moción presentada el 16 de octubre, los abogados de Alfozan sostienen que compró los billetes el 13 de septiembre, hora del Pacífico, para viajar con su familia el 12 de octubre. Explican que el desplazamiento respondía a motivos familiares y migratorios.
Esa cronología introduce una diferencia en la discusión. La compra que describe la defensa precede en 15 días a la presunta instalación del aparato, fechada alrededor del 28 de septiembre por el Departamento de Justicia. OpenAI lo descubrió el 30 de septiembre, según la acusación. Los abogados usan esa secuencia para disputar que el billete de ida demuestre una intención de huir de la investigación.
La defensa solicita detención domiciliaria, vigilancia por GPS, entrega de pasaportes y prohibición de viajar al extranjero, entre otras condiciones. También afirma que el consulado saudí se comprometió por escrito a no expedirle nuevos documentos de viaje durante su eventual libertad y a avisar a las autoridades judiciales estadounidenses si los solicita.
La decisión pendiente afecta a cómo Alfozan afrontará el proceso: la fiscalía pide mantenerlo bajo custodia y sus abogados proponen medidas de supervisión fuera de prisión.