ByteDance, Alibaba y Tencent encargaron más de 3 millones de tarjetas Nvidia RTX PRO 5500, con un valor de lista superior a US$35,000 millones, según dos fuentes anónimas citadas por Reuters el 20 de octubre de 2026. Nvidia no garantiza cubrirlos, añade la agencia.
Una de las fuentes dijo que Nvidia había advertido a sus socios que podrían recibir apenas entre 5% y 10% de lo solicitado.
Nvidia señaló las restricciones estadounidenses y chinas en su respuesta a Reuters; las compradoras no respondieron.
Una tarjeta profesional para ejecutar modelos de IA
Reuters describe la RTX PRO 5500 como una alternativa que cumple los controles estadounidenses de exportación a China. Las empresas buscan destinarla principalmente a inferencia, según sus fuentes.
Nvidia presenta la tarjeta como una GPU profesional Blackwell con 84 GB de memoria GDDR7 con corrección de errores y diseño para montaje en rack. Entre sus usos incluye la inferencia de modelos de lenguaje, que consiste en ejecutar modelos ya entrenados para generar respuestas, además de simulación y gráficos.
La RTX PRO 5500 sigue marcada como "próximamente" en la página del fabricante, que califica sus especificaciones de preliminares.
El riesgo ya figura en un contrato público
En una operación separada, Tansun Technology anunció el 13 de octubre de 2026 la compra de 20,000 RTX PRO 5500 Blackwell a un proveedor cuya identidad reservó. El documento, reproducido por Sina Finance, prevé pagos y envíos por lotes.
El vendedor queda exento de responsabilidad si acredita que el fabricante causó el retraso. Si esa causa hace imposible suministrar las GPU y se termina el contrato, debe devolver lo pagado.
Estas cláusulas muestran cómo el riesgo de retrasar un proyecto puede recaer en el comprador aunque el contrato contemple un reembolso. Tansun advierte que recibir menos equipos o sufrir entregas tardías puede aplazar la puesta en marcha de sus negocios de cómputo.