NVIDIA anunció el 19 de octubre de 2026 que investigadores de la compañía y del Jülich Supercomputing Centre simularon un circuito cuántico de 104 cúbits físicos en JUPITER, en Alemania. La prueba estudia cómo los errores del hardware afectan a un proceso necesario para realizar cálculos cuánticos con corrección de errores.
El equipo empleó 8,192 GPU NVIDIA GH200, con las herramientas cuQuantum y CUDA-Q. El trabajo se describe en un comunicado y un blog técnico de los participantes.
Qué cuenta la cifra de 104 cúbits
El protocolo prepara y comprueba un estado mágico y amplía el código que lo protege. Estos estados completan el conjunto de operaciones necesario para la computación cuántica universal. Se consumen al utilizarlos, por lo que deben producirse repetidamente.
Según el blog técnico de NVIDIA, los 104 incluyen cúbits de datos y auxiliares empleados a lo largo de la secuencia. El programa reutiliza memoria cuando mide y libera cúbits, lo que permite representar el circuito con un estado almacenado más pequeño. En la ejecución con 8,192 GPU, solo ese estado, representado en doble precisión, ocupó 512 TiB de memoria distribuida.
El modelo incorpora errores de fase que pueden acumularse y fugas hacia un tercer nivel energético, fuera de los dos niveles habituales de un cúbit. Esto permite examinar fallos que una representación más sencilla puede omitir.
El antecedente de 50 cúbits, anunciado por Jülich el 11 de noviembre de 2025, fue una simulación de una computadora cuántica universal. NVIDIA precisa que aquella prueba asumía condiciones ideales, sin ruido. Las cifras describen, por tanto, cargas de trabajo distintas: la nueva ejecución estudia un protocolo específico y aprovecha su secuencia para reducir la memoria necesaria.
Qué mide el ahorro anunciado del 90 %
NVIDIA afirma que el cultivo de estados mágicos necesita un 90 % menos de cúbits físicos que métodos anteriores. El comunicado no detalla una configuración de referencia para esa comparación.
El preprint teórico de Craig Gidney, Noah Shutty y Cody Jones, publicado en septiembre de 2024 y enlazado por el blog técnico, describe una reducción de un orden de magnitud en cúbit-rondas, bajo el modelo de ruido estudiado. Esa medida combina cuántos cúbits se usan y durante cuántas rondas. Por eso, una reducción de cúbit-rondas puede reflejar menos cúbits, menos rondas o una combinación de ambas.
Para los diseñadores de procesadores, estas simulaciones ofrecen una referencia con la que examinar qué imperfecciones del hardware afectan al protocolo y ajustar los esquemas de corrección antes de probarlos en una máquina cuántica.