La nieve comenzó a acumularse el 12 de octubre de 2026 en estaciones de esquí de Utah, Estados Unidos, tras las lluvias asociadas a los remanentes de Rachel. El Servicio Meteorológico Nacional estadounidense (NWS) emitió avisos por condiciones invernales en zonas altas, donde prevé más acumulación hasta el 14 de octubre.
Deseret News recogió publicaciones de Brighton y Solitude sobre la nevada en Big Cottonwood Canyon, además de nieve en estaciones de Little Cottonwood Canyon. Park City Mountain mostró una capa blanca sobre Jupiter Peak.
La humedad tropical coincidió con la llegada de aire más frío de un sistema de baja presión del Pacífico noroccidental. El NWS explica en su previsión meteorológica que esa combinación favorece la precipitación y la acumulación de nieve en las montañas.
Rachel ya había generado advertencias por oleaje peligroso en las costas de México a comienzos de octubre, cuando todavía era huracán.
Los avisos vigentes distinguen dos zonas de acumulación
El aviso del NWS, emitido la tarde del 12 de octubre, establece cantidades distintas según la zona y la altitud:
- En las partes altas de Little y Big Cottonwood Canyon se esperan 4 a 6 pulgadas de nieve, unos 10 a 15 centímetros. La previsión contempla cantidades mayores por encima de 9,000 pies, aproximadamente 2,740 metros.
- En los Uintas occidentales se prevén 8 a 14 pulgadas adicionales, unos 20 a 36 centímetros, especialmente por encima de 9,000 pies.
Ambos avisos vencen a las 6:00 del 14 de octubre, hora de montaña (MDT, UTC-06:00). El de los Wasatch al sur de la carretera I-80 comienza a las 6:00 del 13 de octubre, en ese mismo horario; el de los Uintas está vigente desde el día 12.
El NWS advierte de nieve sobre las carreteras y posibles dificultades de circulación. Señala especialmente los pasos de Guardsman y Bald Mountain como rutas donde las condiciones pueden afectar a viajeros poco preparados.
La humedad del suelo también cuenta para el agua de primavera
La lluvia previa dejó aportes de agua importantes. Devan Masciulli, meteoróloga de KSL, informó que numerosos puntos de montaña recibieron al menos una pulgada de lluvia, unos 25 milímetros. En las cabeceras de los Cottonwood y en Mount Timpanogos, la precipitación se acercó a cinco pulgadas, unos 127 milímetros.
KSL reportó, a partir de datos del Servicio de Conservación de Recursos Naturales de Estados Unidos (NRCS), que el promedio estatal de humedad del suelo en las montañas pasó de niveles habituales para mediados de octubre a acercarse a los máximos de una serie de 20 años.
Según KSL, ese suelo más húmedo puede mejorar la eficiencia del deshielo primaveral, es decir, cuánto del agua de la nieve alimenta los caudales.
El NRCS explica que el manto de nieve almacena agua durante el invierno y la libera al derretirse en primavera y verano. Ese aporte sostiene ríos y arroyos que abastecen sistemas de riego y otras actividades en el oeste estadounidense.
Para estimar los caudales, el organismo utiliza principalmente el equivalente de agua de la nieve, una medida del agua contenida en el manto, junto con registros de precipitación y otras variables. La cantidad de agua almacenada resulta más útil para esa previsión que una imagen de las laderas cubiertas de blanco.
La mejora de octubre es una condición inicial favorable. El volumen que estará disponible en 2027 también dependerá de la nieve acumulada durante el invierno y del tiempo posterior, factores que el NRCS identifica como fuentes de incertidumbre en sus pronósticos.
Brighton suspende actividades mientras espera la temporada de esquí
La nevada ya alteró las actividades de montaña. Brighton mantuvo suspendidos el ciclismo, el disc golf y los paseos en remontes el 12 de octubre por el mal tiempo, según Deseret News.
Park City Mountain apunta al 20 de noviembre como fecha de apertura, condicionada al tiempo. La nieve sobre Jupiter Peak es una señal de la transición estacional, aunque todavía faltan varias semanas para ese calendario.
Para el abastecimiento, el siguiente balance abarcará más que esta tormenta. El NRCS publica habitualmente sus previsiones de agua entre enero y junio, cuando las mediciones del manto permiten estimar el aporte del deshielo a los ríos durante primavera y verano.