El Consejo de Supervisión de Meta advirtió el 20 de octubre de "fallos recurrentes" en la moderación electoral y cuestionó las restricciones a cuentas publicitarias de Luiz Inácio Lula da Silva. El organismo independiente reclamó transparencia mientras la justicia brasileña revisa el trato de la empresa a las campañas presidenciales.
La controversia llega antes de la segunda vuelta del 25 de octubre, que disputarán Lula y Flávio Bolsonaro, según AP. La campaña del presidente acusa a Meta de favorecer a su rival; la compañía niega interferencia o parcialidad política.
Qué cubre la revisión humana en dos horas
El Tribunal Superior Electoral de Brasil (TSE) confirmó que el magistrado Marco Aurélio Bellizze reunió el 20 de octubre a representantes de Meta y de ambas campañas. La empresa había recibido un plazo de 24 horas para informar sobre las medidas destinadas a garantizar igualdad en la distribución de contenido político y la publicidad electoral.
Según la respuesta judicial recogida por Agência Brasil, Meta afirmó haber establecido una revisión humana, en un máximo de dos horas, de las restricciones o suspensiones automáticas aplicadas a cuentas publicitarias de las campañas oficiales. Es un mecanismo para revisar decisiones concretas sobre anuncios.
Agência Brasil también reportó que el escrito de Meta no abordó datos de alcance. La compañía invocó una distinción del propio magistrado: la igualdad exigida por la legislación electoral se refiere a las reglas y los criterios aplicados a las candidaturas, sin exigir resultados idénticos.
Bellizze escuchó a las partes sobre el cumplimiento de la orden. El comunicado del TSE describe esa audiencia y las explicaciones recibidas; no presenta una conclusión que dé por probada la acusación de favoritismo.
Meta reconoce errores y niega una motivación política
En un comunicado publicado el 16 de octubre, Meta reconoció que el 23 de septiembre desactivó por error una cuenta de anuncios de Lula durante poco más de una hora. Atribuyó el bloqueo a una revisión antifraude que confundió un anuncio con una posible suplantación de un programa social del Gobierno.
La empresa describió otro incidente, ocurrido el 9 de octubre: una actualización de código impidió temporalmente crear anuncios a partir de publicaciones ya existentes en Instagram. Según Meta, afectó a miles de anunciantes de distintos países, mientras los anuncios activos y la creación mediante cargas directas continuaron funcionando.
El Consejo pide medir la eficacia de la moderación
El Consejo recordó que, tras las presidenciales brasileñas de 2022, pidió un marco de evaluación con métricas públicas. Considera insuficiente divulgar cifras generales de anuncios almacenados o cuentas eliminadas para conocer la eficacia de la moderación y sus deficiencias.
Al contrastar ambas exigencias, la diferencia es de alcance: revisar un bloqueo en dos horas permite atender un caso individual; publicar indicadores de eficacia permitiría evaluar el funcionamiento del sistema. El Consejo advierte que retirar indebidamente expresiones políticas antes de una elección puede perjudicar la participación de forma irreversible.