> ## Content Index
> Fetch the complete content index at: https://fomoera.com/llms.txt
> Use this file to discover other available public pages before exploring further.

# Los agentes de IA no paran y los fundadores tampoco: uno se acuesta a las 6 a. m.
- URL: https://fomoera.com/los-agentes-de-ia-no-paran-y-los-fundadores-tampoco-uno-se-acuesta-a-las-6-a-m/
- Published: 2026-08-23T15:30:18.000Z
- Updated: 2026-08-23T15:30:18.000Z
- Description: Un grupo de fundadores de startups describió al Wall Street Journal jornadas que llegan hasta la madrugada por supervisar a sus agentes de IA. Uno aprueba tareas desde un Apple Watch que vibra cada diez minutos. Un estudio de UC Berkeley ya había visto el mismo patrón en empleados.
- Author: Patricia Rodriguez
- Tags: Negocios y Finanzas, Trabajo

**TL;DR:**

- Un grupo de fundadores de startups describió al Wall Street Journal jornadas que se alargaron desde que operan agentes de IA.
- Peter Pezaris calcula que su empresa avanza 30 veces más rápido con agentes, y eso le trajo más clientes, más demandas y más horas de trabajo.
- Una etnografía de ocho meses de UC Berkeley en una empresa de 200 empleados ya había encontrado que la IA generativa intensifica el trabajo en lugar de reducirlo.

---

Un grupo de fundadores de startups en Estados Unidos describió al Wall Street Journal jornadas que se estiran hasta la madrugada por una razón contraintuitiva: sus agentes de IA, los sistemas que planifican y ejecutan tareas completas como recopilar datos o escribir código, avanzan solos y les exigen supervisión a cualquier hora. Aditya Sharma, de 27 años y fundador de una startup de software para equipos de TI en San Francisco, se acostó a las 6 de la mañana después de pasar la noche revisando lo que hacían sus agentes. Peter Pezaris, de 56, trabaja de 7:30 a. m. a 2 a. m. Ajay Kalia, de 43, aprueba tareas desde un Apple Watch que vibra cada diez minutos. La promesa de la automatización era devolver horas; en estos casos ocurrió lo contrario, y una investigación de UC Berkeley documentó el mismo patrón entre empleados.

La lógica que describen los cuatro es la misma: cuanto más trabajo asumen los agentes, más horas terminan poniendo ellos. Sharma explicó al Wall Street Journal que dejar a un agente bloqueado ocho horas sale demasiado caro, porque puede terminar su tarea en cualquier momento de la noche. En las últimas semanas renunció a un horario fijo de sueño.

## El humano se volvió el cuello de botella

Kalia, que dirige una startup en Boston, empezó a aprobar tareas desde el reloj para no frenar la cadena. Contó al Wall Street Journal que dudaba de que fuera sano ir corriendo y detenerse a mirar la muñeca para darle permiso a un agente. Sus días arrancan a las 5:30 o 6 de la mañana y cierran cerca de las 9 o 10 de la noche.

Cada pocos meses, dijo, tiene que recalibrar el trabajo alrededor de modelos cuyas capacidades cambian rápido. Con esos modelos puede plantearse proyectos más ambiciosos, y esa misma amplitud hace que nunca dé nada por terminado.

## Ir 30 veces más rápido trajo más clientes, no menos trabajo

Pezaris le había prometido a su esposa que se retiraría este año, después de más de 30 años en la industria tecnológica y cuatro salidas exitosas. Hace cuatro meses lanzó su quinta startup para aprovechar el auge de la IA. Su estimación es que la empresa opera 30 veces más rápido de lo que operaría sin agentes, y esa velocidad se tradujo en más clientes, más demandas y más horas. Comparó el efecto con una droga, según el reporte, y calcula que cada minuto que no trabaja pierde el equivalente a una semana laboral.

Abby Grills, de 33 años, cofundó en San Francisco una plataforma de recolección de datos que sigue operando con dos personas. Planean contratar, pero cada vez descubren que pueden resolver una tarea más con agentes y lo posponen. Trabaja unas 10 horas diarias, se toma un día del fin de semana y reconoce que vive agotada.

![A man interacts with a smartwatch while sitting indoors, focusing on technology and multitasking.](https://fomoera.com/content/images/2026/08/fomoera-pexels-267382--source.jpg)

Imagen ilustrativa: uno de los fundadores entrevistados autoriza tareas de sus agentes desde un reloj que vibra cada diez minutos · Foto de [Pixabay](https://www.pexels.com/@pixabay?ref=fomoera.com) en [Pexels](https://www.pexels.com/photo/man-in-white-dress-shirt-using-black-smart-watch-267382/?ref=fomoera.com)

Kalia añadió un dato sobre el ambiente: nadie en su red de fundadores ha planteado tomar vacaciones ni ha expresado preocupación por el desgaste, aunque varios parecen al límite. Todos reconocen en voz baja que el ritmo es insostenible y, aun así, ninguno ve una razón para detenerse.

## Berkeley documentó la misma intensificación entre empleados

El patrón que relatan los fundadores ya aparecía en trabajadores asalariados. La doctoranda Xingqi Maggie Ye y la profesora asociada Aruna Ranganathan, de la Haas School of Business de UC Berkeley, hicieron una etnografía de ocho meses dentro de una empresa tecnológica estadounidense de 200 empleados con acceso amplio a herramientas de IA generativa, con más de 40 entrevistas semiestructuradas. El resultado, publicado en Harvard Business Review en febrero de 2026 y presentado como investigación en curso, fue que los empleados trabajaron a mayor ritmo, ampliaron el tipo de tareas que asumían y estiraron la jornada, «a menudo sin que se lo pidieran».

Ye identificó tres formas concretas de esa intensificación en la entrevista publicada por Berkeley Haas el 18 de febrero de 2026\. La primera: la gente empezó a hacer trabajo que antes correspondía a otra persona o que nadie habría intentado. La segunda: los mensajes a la IA se colaron en las pausas, en la comida, antes de una reunión o de noche, y disolvieron los puntos naturales de corte. La tercera: los trabajadores mantuvieron varios hilos abiertos a la vez y algunos llegaron a correr varios agentes de IA en paralelo.

La advertencia de las investigadoras apunta a la organización más que a la fatiga individual. Cuando el esfuerzo extra se siente propio y entusiasma, las expectativas se recalibran y lo que era un extra pasa a ser el estándar de desempeño. A partir de ahí, según las investigadoras, el cambio constante de contexto y la menor recuperación deterioran el juicio y aumentan los errores. Su propuesta es lo que llaman una práctica de IA: pausas deliberadas antes de decisiones importantes, agrupar las actualizaciones no urgentes en lugar de reaccionar a cada salida del modelo y proteger tiempo de conversación humana.

El efecto medible ya no está solo en las agendas personales. En la empresa de dos personas que cofundó Grills, la contratación se pospone cada vez que un agente resuelve la siguiente tarea, y el trabajo de Berkeley advierte que, cuando ese esfuerzo adicional se vuelve el estándar, la empresa pierde la capacidad de distinguir una ganancia real de productividad de un ritmo que no se sostiene.

*Fuentes:* [1](https://olhardigital.com.br/2026/08/22/inteligencia-artificial/agentes-de-ia-prometem-trabalhar-por-voce-mas-sao-motivo-de-insonia/?ref=fomoera.com), [2](https://newsroom.haas.berkeley.edu/ai-promised-to-free-up-workers-time-uc-berkeley-haas-researchers-found-the-opposite/?ref=fomoera.com)