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# Hunga Tonga profundizó su caldera 700 metros y generó el mayor tsunami local
- URL: https://fomoera.com/hunga-tonga-colapso-submarino-tsunami/
- Published: 2026-09-16T16:30:02.000Z
- Updated: 2026-09-16T16:30:02.000Z
- Description: Un estudio en Nature Geoscience reconstruyó el colapso submarino de Hunga Tonga: la caldera pasó de unos 150 a 850 metros, desplazó 8.9 km³ de material y ayudó a producir el tsunami local más grande de la erupción.
- Author: Patricia Rodriguez
- Tags: Tecnología y Ciencia, Ciencia

El volcán submarino Hunga Tonga-Hunga Ha’apai se hundió mucho más de lo que mostraban los mapas previos a su erupción de 2022\. Un estudio publicado el 11 de septiembre en Nature Geoscience reconstruyó con levantamientos batimétricos cómo su caldera pasó de unos 150 a unos 850 metros de profundidad y desplazó **8.9 ± 0.1 km³** de material. La subsidencia ocurrió con rapidez y en una estructura empinada, condiciones que favorecieron el mayor tsunami local de la erupción, con alturas de inundación de **18 a 40 metros** en islas situadas a menos de 100 kilómetros. Otro análisis de las señales acústicas del evento encontró que el colapso pudo detectarse a miles de kilómetros antes de que llegara el agua, una pista que podría mejorar las alertas futuras.

## Una caldera de cuatro kilómetros se hundió bajo el Pacífico

Una caldera es una depresión amplia que se forma cuando el techo de un sistema volcánico pierde apoyo y se desplaza hacia abajo. En Hunga, la comparación de mapas previos y posteriores al 15 de enero de 2022 permitió observar ese proceso en un volcán que permanece casi por completo bajo el agua.

Los investigadores compararon levantamientos de 2015 y 2016 con nuevas mediciones realizadas en abril, mayo, julio y octubre de 2022\. La caldera pasó de aproximadamente **150 a 850 metros de profundidad** y se ensanchó ligeramente, de unos **4.5 a 4.8 kilómetros** de diámetro. La cifra de material desplazado alcanzó 8.9 ± 0.1 km³.

La mayor parte, **6.85 ± 0.05 km³**, corresponde al colapso de la caldera. El volumen restante se explica por la erosión causada por corrientes de densidad alimentadas por la erupción, flujos submarinos cargados de partículas que descendieron por las laderas del volcán.

El fondo estructural de la caldera quedó aproximadamente 150 metros por debajo del material que volvió a rellenarla. La geometría del sistema también sugiere que unos 8 km³ de magma, medidos como equivalente de roca densa, bastaron para iniciar el hundimiento. Esa cantidad representaba menos de 30% del reservorio magmático estimado.

![A ship cruising across the vast ocean under a bright blue sky near Seychelles.](https://fomoera.com/content/images/2026/09/fomoera-a-ship-cruising-across-the-vast-ocean-under-a-bright-blue-sky-near-seychelles-pexels-12243700.webp)

Un buque de investigación cartografía el fondo marino en esta imagen ilustrativa; no representa necesariamente Hunga Tonga · Foto de [Matteo Parisi](https://www.pexels.com/@matteo-parisi-27261509?ref=fomoera.com) en [Pexels](https://www.pexels.com/photo/a-ship-cruising-on-blue-sea-12243700/?ref=fomoera.com)

La transformación también ayuda a explicar el daño bajo el agua. Los autores recuerdan que la erupción generó corrientes que excavaron canales de más de 100 metros en los flancos del volcán y dañaron más de 190 kilómetros de cables de telecomunicaciones submarinos. En este tipo de eventos, el peligro no se limita a la ola visible en la costa.

## El tsunami más grande llegó después de las primeras explosiones

La secuencia reconstruida por investigadores de la Universidad de Auckland muestra que los tsunamis de Hunga no tuvieron una sola causa. Las explosiones iniciales generaron olas de entre uno y cuatro metros en Tongatapu, la isla principal de Tonga, apenas unos minutos después de comenzar la fase más intensa de la erupción.

Más de una hora después llegó el fenómeno más destructivo. El centro de la caldera comenzó a colapsar alrededor de las **6:28 p. m., hora de Tonga**, y el desplazamiento de roca y agua produjo la mayor ola local del episodio. En islas situadas dentro de un radio de 100 kilómetros, las alturas de inundación alcanzaron entre 18 y 40 metros.

Los investigadores contrastaron esa reconstrucción con los datos de una torre de telecomunicaciones en Kanokupolu, en el oeste de Tongatapu. La estación meteorológica conectada a la torre envió su última transmisión programada a las 6:00 p. m. Las comunicaciones se interrumpieron a las **6:45:24 p. m.**, cuando la ola mayor destruyó la estructura. La diferencia de unos 17 minutos coincide con el tiempo de desarrollo y desplazamiento del tsunami desde Hunga hasta la costa, separada por unos 60 kilómetros.

Ese intervalo también explica por qué algunas comunidades recibieron primero una ola menor y tuvieron tiempo para evacuar antes de la llegada del impacto principal. La erupción de 2022 produjo, por tanto, señales y amenazas escalonadas, no una sola ola con el mismo origen.

## El volcán dejó un sonido antes que la ola

La segunda investigación reanalizó registros de **14 estaciones sísmicas** del Pacífico suroccidental, algunas ubicadas hasta 2,600 kilómetros de Hunga. El equipo identificó ondas acústicas submarinas conocidas como ondas T, señales que viajan con mucha más eficiencia por el océano que varios de los movimientos sísmicos generados por procesos volcánicos.

El sonido se desplaza por el agua a alrededor de **1.5 kilómetros por segundo**, más de siete veces más rápido que un tsunami. En el caso de Hunga, la señal asociada con el colapso pudo seguirse a distancias relevantes para una eventual alerta, aunque el hundimiento solo dejó una huella débil en el monitoreo sísmico convencional. El sismómetro más cercano estaba en Fiji, a unos 750 kilómetros.

La posibilidad es concreta, pero todavía no equivale a un sistema operativo de advertencia. Haría falta que los centros de monitoreo reconocieran automáticamente el patrón, localizaran su origen y lo integraran con los cálculos de propagación de tsunamis. El valor del hallazgo está en mostrar que un volcán submarino puede emitir una señal detectable antes de que el agua alcance la costa.

Hunga ofreció una oportunidad excepcional porque existían mapas de alta resolución antes y después de la erupción. La mayoría de las calderas submarinas siguen mal cartografiadas, por lo que repetir levantamientos batimétricos y combinar sus datos con acústica oceánica podría mejorar la evaluación de riesgos para comunidades costeras y cables que cruzan el fondo del mar.

*Fuentes:* [1](https://www.nature.com/articles/s41561-026-02099-7?ref=fomoera.com), [2](https://www.noc.ac.uk/news/dramatic-impact-hunga-volcanos-rapid-caldera-collapse-revealed?ref=fomoera.com), [3](https://www.auckland.ac.nz/en/news/2026/09/03/listening-volcanoes-tsunamis.html?ref=fomoera.com)