Holyvolt anunció una ronda de 45 millones de dólares para ampliar su plataforma de descubrimiento de materiales para baterías, que conecta inteligencia artificial con pruebas físicas. El capital financiará modelos, laboratorios y personal científico.
El comunicado del 15 de octubre de 2026 identifica a Zone II, CC.VC y varios inversionistas ángeles del sector financiero como participantes. Fortune sitúa la valoración en 245 millones de dólares, según una persona familiarizada con la empresa.
La ronda amplía una plataforma adquirida en 2026
El laboratorio y los datos proceden de Wildcat Discovery Technologies, cuya adquisición Holyvolt anunció el 5 de marzo de 2026. En aquella comunicación, la empresa describió una plataforma que sintetiza y evalúa miles de combinaciones en paralelo. Eso permite explorar distintas composiciones a la vez.
La operación reunió el desarrollo de materiales de Wildcat con la fabricación de electrodos mediante serigrafía y procesos con base acuosa de Holyvolt. El grupo presentó esa integración como una vía para conectar los hallazgos del laboratorio con la producción.
Su Discovery Engine propone combinaciones de materiales, fabrica y ensaya celdas en laboratorios automatizados y devuelve los resultados a los modelos para orientar el siguiente experimento. Según Holyvolt, la plataforma acumula datos de más de 500,000 celdas y más de 165 millones de ciclos de prueba.
DRX ya tenía ensayos antes de esta financiación
Wildcat ya había comunicado avances físicos de DRX antes de esta financiación. Su anuncio del 8 de mayo de 2025 describía la fabricación de electrodos recubiertos por ambas caras y celdas de formato bolsa con varias capas destinadas a la evaluación de clientes.
La compañía reportó entonces más de 600 ciclos a temperatura ambiente. El anuncio no detalló qué porcentaje de capacidad conservaban las celdas al alcanzar esa cifra. Ese dato importa para valorar cuánto dura una batería, además de contar cuántas veces puede cargarse y descargarse.
Del material a una batería comercial
Una revisión científica publicada en Advanced Materials en 2025, encabezada por Han-Ming Hau, explica el interés por los cátodos DRX, siglas de disordered rocksalt, o sal gema desordenada. Su estructura admite distintas composiciones con metales abundantes y abre una vía para reducir la dependencia de níquel y cobalto.
Los autores también identifican tareas pendientes para comercializar esta familia de materiales: conservar la capacidad durante los ciclos de uso, mejorar la estabilidad del electrolito y adaptar la síntesis de partículas a la fabricación. El trabajo analiza el campo de DRX; no evalúa la formulación de Holyvolt.
Al poner ambos antecedentes junto al anuncio de financiación, se distinguen dos etapas del proyecto: seleccionar materiales con ayuda de IA y demostrar su utilidad en celdas fabricables. Los modelos orientan qué probar; las mediciones permiten decidir qué composición merece avanzar.
Holyvolt desarrolla en San Diego su cátodo DRX, sin níquel ni cobalto. Planea comercializarlo en 2027 para defensa y después para movilidad.