Texas detectó gusano barrenador del Nuevo Mundo en una hembra de wapití, un tipo de ciervo, abatida por un cazador en el condado de Pecos. El hallazgo, confirmado el 21 de octubre de 2026, motivó más vigilancia de fauna silvestre y llevará a modificar una zona ya declarada infestada.
El Departamento de Parques y Vida Silvestre de Texas (TPWD) informó que una muestra del animal fue identificada en el laboratorio de investigación de insectos del ganado Knipling-Bushland, en Kerrville. El Servicio de Inspección de Sanidad Animal y Vegetal (APHIS) del USDA precisó que el wapití se encontraba en un rancho de caza.
Es el primer caso en fauna silvestre del brote actual, según Gizmodo. Existe un antecedente en Estados Unidos: los registros de APHIS documentan infestaciones en ciervos de los Cayos de Florida en 2016.
El control busca cortar la reproducción de la mosca
El nombre puede prestarse a confusión: el gusano barrenador es la fase larvaria de la mosca Cochliomyia hominivorax. Sus larvas se alimentan del tejido vivo del animal y pueden causar daños graves, explica APHIS. El parásito puede afectar al ganado, las mascotas y la fauna silvestre, y en casos poco frecuentes también a las personas.
La estrategia de erradicación del USDA utiliza la liberación de moscas estériles. Cuando los machos estériles se aparean con hembras silvestres, los huevos resultantes no eclosionan y la población disminuye con las generaciones. APHIS señala que esta técnica permitió erradicar la plaga de Estados Unidos en 1966 y eliminar el brote de Florida en 2017.
El USDA explica que modifica los patrones de liberación de insectos estériles a partir de las nuevas detecciones para mantener la supresión del parásito y prevenir su propagación.
Los cazadores ayudan a localizar animales afectados
La Comisión de Salud Animal de Texas modificará una zona infestada previamente establecida. El USDA y el TPWD ya realizan vigilancia adicional de fauna silvestre en el área del hallazgo.
Alan Cain, director de la División de Vida Silvestre del TPWD, señaló que la colaboración entre los biólogos de la dependencia y los cazadores y propietarios locales aceleró la identificación y confirmación del caso.
Con la temporada de caza en marcha, el TPWD pide revisar los animales abatidos antes de eviscerarlos o trasladarlos. Entre las señales que solicita reportar figuran:
- Heridas con larvas visibles o mal olor.
- Irritación, decaimiento o pérdida de apetito.
- Sacudidas de cabeza y aislamiento respecto de otros animales.
El TPWD recibe reportes de sospechas en fauna silvestre mediante sus biólogos locales o en el teléfono 512-389-4505. Para ganado y animales de compañía, la Comisión de Salud Animal de Texas dispone del 1-800-550-8242. Las autoridades piden notificación inmediata para responder a nuevos focos.