Breiden Fehoko, exliniero defensivo de Los Angeles Chargers, redobló sus acusaciones de favoritismo arbitral hacia los Kansas City Chiefs. En un comunicado publicado el 20 de octubre de 2026 en X, calificó Arrowhead, el estadio del equipo, como "el recinto más amañado del deporte profesional desde que Tom Brady dejó Foxborough". El mensaje mantuvo las críticas que había formulado en el programa Fearless with Jason Whitlock.
El texto comenzó con una aparente rectificación. Fehoko describió su declaración anterior como "insensata, imprudente y mal expresada". Esa autocrítica dio paso a una acusación más amplia contra el estadio de Kansas City.
Según su relato, durante su carrera los entrenadores advertían a los jugadores que se prepararan para decisiones arbitrales capaces de cambiar el rumbo de un partido en favor de los Chiefs. También atribuyó ese supuesto trato preferente al atractivo comercial de determinados equipos y figuras. El comunicado no identificó árbitros ni aportó documentos que acreditaran una manipulación organizada.
El estudio examinó sanciones de 2015 a 2023
La controversia también recuperó una investigación de Spencer Barnes, Ted Dischman y Brandon Mendez publicada en Financial Review. El trabajo, titulado Under (Financial) Pressure, analizó 13,136 sanciones defensivas de 2015 a 2023. Su resumen describe un patrón favorable a los Chiefs de la era de Patrick Mahomes durante la postemporada, coincidente con su importancia para las audiencias televisivas.
La Universidad de Texas en El Paso explicó que las sanciones contra las defensas rivales tendían a conceder más yardas y primeras oportunidades a Kansas City en playoffs. Entre ellas figuraban decisiones sujetas a la apreciación arbitral, como la interferencia de pase o los golpes ilegales al pasador.
Ese alcance importa al interpretar los resultados. Un recuento total de castigos recibidos por un equipo responde a una pregunta distinta de cuánto se beneficia su ataque de las sanciones a sus rivales. Además, la muestra termina en 2023: las jugadas de la temporada de 2026 quedan fuera del periodo estudiado.
Barnes aclaró a Chron el 19 de octubre de 2025 que sus resultados no probaban un amaño deliberado. Su explicación apuntaba a posibles incentivos implícitos; el patrón no aparecía en la temporada regular.
La NFL ya había rechazado ese favoritismo: Roger Goodell calificó la teoría de ridícula en febrero de 2025, antes de esta polémica. No se localizó una respuesta pública específica de la liga o de los Chiefs al comunicado del 20 de octubre.
Los autores del estudio sitúan la discusión en la independencia de quienes aplican las reglas cuando la institución depende económicamente del éxito de sus protagonistas.