Doce niños fueron trasladados al hospital tras una fuga química en la piscina del Clayton Hotel Liffey Valley, en Dublín, Irlanda, el 15 de octubre de 2026. El jefe de los bomberos de la ciudad, Greg O'Dwyer, dio esa cifra en una entrevista con RTÉ recogida por The Journal el 16 de octubre.
El comunicado inicial de Dalata Hotel Group había informado de diez menores y un adulto trasladados al hospital, entre 23 personas evaluadas tras sentirse mal. La empresa cerró la piscina y activó su plan de emergencia, según la declaración reproducida por The Irish Times.
Los vapores alcanzaron la zona de baño
Una reacción de productos químicos en la sala técnica de la piscina liberó vapores que llegaron al área donde se impartían clases de natación, informó The Irish Sun. El complejo fue evacuado y los bomberos utilizaron ventiladores para retirar los vapores.
O'Dwyer explicó que varios niños presentaban dificultades respiratorias e irritación. Los equipos aislaron la sustancia, mientras el hotel habilitó habitaciones para que los menores pudieran ducharse y un médico los evaluó, de acuerdo con The Journal.
Los bomberos también instalaron una zona exterior para descontaminar a los equipos de respuesta. El Ayuntamiento de Dublín afirmó que la sustancia peligrosa había quedado aislada y que no existía peligro para el resto de la población.
La ventilación forma parte de la seguridad química
Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC) advierten que estos productos pueden causar lesiones cuando se mezclan. Su guía para piscinas cubiertas recomienda ventilar las áreas técnicas y separar sus sistemas de circulación de aire del resto del edificio. Son recomendaciones generales de prevención; determinar qué falló en este hotel requiere investigar el incidente.
Dalata anunció que realizará una investigación de las circunstancias de la fuga. La piscina quedó cerrada conforme a los procedimientos de seguridad y emergencia de la compañía.