You Can See Everything, el documental de Nathan Fielder y Lance Oppenheim sobre Elizabeth Holmes, se estrenó en Estados Unidos el 16 de octubre de 2026 tras recaudar 1.7 millones de dólares en preestrenos, según TheWrap. El dato corresponde a las funciones del jueves 15, antes del primer fin de semana completo en cartelera.
A24 presenta la película como un relato que empieza 34 días antes de que la fundadora de Theranos entre en prisión y abarca tres años. La duración oficial es de dos horas y 55 minutos. El trailer del estudio muestra el punto de partida de ese acceso a Holmes:
La referencia comercial es el debut de Melania
TheWrap reporta que los preestrenos se celebraron en 855 cines y proyecta una apertura de al menos 8 millones de dólares. Ese escenario superaría en 900,000 dólares los 7.1 millones del estreno de Melania, una diferencia calculada a partir de las cifras del medio. La previsión sigue pendiente del resultado del fin de semana.
Los elogios conviven con reparos sobre los métodos
Adam Nayman, en The Ringer, valora la capacidad del documental para examinar los límites del control que ejercen sus realizadores sobre lo filmado. Su lectura reconoce una tensión: la cercanía con una persona puede producir empatía, pero también explotación y exposición. El papel de Fielder ante la cámara forma parte de esa discusión.
Stephanie Zacharek, en Time, cuestiona la ironía y el protagonismo de Fielder. Considera que mostrar la relación entre documentalista y sujeto no reinventa el género, y distingue el ingenio de los autores de la profundidad del retrato.
Al comparar ambas reseñas, el desacuerdo está en el efecto de la intervención del cineasta: Nayman destaca el examen del control sobre el relato; Zacharek objeta que la ironía limite su profundidad.
El contexto judicial tiene un alcance concreto. Según el Departamento de Justicia de Estados Unidos, un jurado condenó a Holmes en enero de 2022 por un cargo de conspiración y tres de fraude contra inversores; fue absuelta de los cargos relacionados con pacientes. En noviembre de ese año recibió una sentencia de 11 años y tres meses de prisión.
Tras su presentación sorpresa en Telluride, el estreno comercial amplía el público de una película que convierte la relación entre quien filma y quien acepta ser filmado en parte de su tema, según las lecturas de Nayman y Zacharek.