Anthropic informó el 20 de octubre de 2026 que 17 proteínas diseñadas con un modelo interno de Claude lograron unirse a toxinas de escorpión en pruebas de laboratorio. El proyecto, realizado junto con la firma de análisis de inversiones Citrini Research, busca explorar futuros antivenenos. Todavía falta demostrar que esas moléculas neutralicen el veneno.
Los laboratorios ensayaron 211 diseños contra cinco neurotoxinas. Los resultados publicados abarcan cuatro de ellas y cada proteína aprobó los criterios frente a una sola toxina. Ningún diseño cumplió los criterios de unión a más de una toxina.
La cobertura cambia según la toxina
El repositorio de datos de Anthropic registra siete diseños que se unieron a Cn2, cuatro a AaH II, cuatro a AaH I y dos a LqhIII. Ninguno cumplió los criterios frente a Ts1. En la selección geográfica del proyecto, Cn2 corresponde a México y Ts1 a Brasil: los resultados, por tanto, fueron distintos para los dos objetivos latinoamericanos.
Los llamados minibinders son pequeñas proteínas diseñadas para adherirse a un blanco molecular. Adaptyv Bio y Twist Bioscience midieron esa unión en laboratorio. Hay una excepción relevante al alcance de la comprobación: LqhIII solo se evaluó en Adaptyv Bio. Los criterios también exigieron descartar señales de unión inespecífica a una proteína humana usada como control.
Esto delimita el problema de cobertura. Obtener candidatos para cuatro toxinas deja abierta la búsqueda de moléculas que reconozcan varias y reduzcan los componentes necesarios en un eventual antiveneno de mayor amplitud.
Diseñar en días y comprobar durante semanas
Según Anthropic, la campaña computacional duró 64 horas, generó 318,484 diseños y consumió alrededor de 10,000 horas de GPU. El equipo humano orientó al modelo con una instrucción inicial y cuatro seguimientos. Esa autonomía se refiere al trabajo de diseño; la fabricación y la evaluación física quedaron a cargo de los laboratorios.
Los primeros datos físicos tardaron semanas, según la crónica de Hunterbrook. El medio participó en el proyecto y declaró que su firma vinculada, Hunterbrook Capital, mantenía posiciones de inversión relacionadas con IA y biotecnología.
Un antecedente permite situar la distancia entre ambos tipos de resultado. En enero de 2025, investigadores del Instituto de Diseño de Proteínas de la Universidad de Washington y sus colaboradores publicaron en Nature un trabajo con proteínas diseñadas contra toxinas de serpiente. Esas moléculas neutralizaron toxinas en laboratorio y protegieron a ratones. La comparación señala un paso experimental adicional al documentado para los candidatos de Claude contra escorpiones.
La aportación disponible del nuevo proyecto es un conjunto público de diseños y resultados de unión. Esos datos permiten que otros equipos examinen los candidatos y planteen las pruebas de actividad neutralizante que siguen pendientes.