Blackwall, la empresa de seguridad web con sede en Estonia, captó 100 millones de dólares en una ronda serie C liderada por AVP. La operación, anunciada el 20 de octubre de 2026, valora la compañía en 2,200 millones de dólares y financiará su expansión entre proveedores de alojamiento y servicios cloud.
Dawn Capital, MMC Ventures y Tera Ventures también participaron, según el comunicado de Blackwall. Roi Carthy, presidente ejecutivo de la empresa, dijo a TechCrunch que la valuación se cuadruplicó respecto de su ronda anterior, en 2025.
La serie B de marzo de 2025 fue de 45 millones de euros, unos 49.2 millones de dólares entonces, según TechCrunch.
La seguridad como servicio del proveedor de alojamiento
Blackwall instala su tecnología dentro de la infraestructura de sus socios. Su plataforma combina mitigación de bots, protección frente a ataques de denegación de servicio (DDoS) y un firewall para aplicaciones web, entre otras funciones.
Nikita Rozenberg, cofundador y CEO, explicó a TechCrunch que los proveedores pueden combinar las herramientas, venderlas bajo su marca y fijar sus precios. Blackwall recibe una parte de los ingresos. Así, el proveedor conserva la relación comercial con las empresas cuyos sitios aloja.
La propuesta tiene dos efectos económicos, según Blackwall: filtrar solicitudes no deseadas antes de que lleguen a los servidores para reducir costos y ofrecer protección adicional que genere ingresos. Para una pequeña empresa, ese modelo permite recibir la seguridad a través de su proveedor de alojamiento.
Permitir, bloquear y cobrar son decisiones distintas
La distinción entre automatización útil y tráfico abusivo también cambia qué debe filtrar la plataforma. Rozenberg dijo a TechCrunch que Blackwall utiliza modelos propios para analizar las solicitudes y distinguir agentes enviados por personas de bots maliciosos.
Cloudflare ya permite autorizar o bloquear rastreadores de IA de manera individual con AI Crawl Control. Su documentación precisa que la opción de cobrar por las solicitudes de rastreo sigue en beta cerrada. Ese cobro corresponde al acceso al contenido por parte de un rastreador; el reparto de ingresos descrito por Blackwall corresponde a la venta de herramientas de seguridad.
La comparación sitúa el diferencial comercial que propone Blackwall en la distribución: el proveedor de alojamiento puede administrar y vender la protección bajo su propia marca.
La compañía destinará el capital a ampliar operaciones en 12 regiones de Norteamérica, Europa, Asia-Pacífico y Oriente Medio. También desarrollará nuevas funciones de seguridad y gestión del tráfico automatizado para sus socios de alojamiento, cloud y servicios administrados.