Abdulrahman Alfozan, el ingeniero de OpenAI detenido por presuntas escuchas, también tenía un cargo en la firma saudí de capital de riesgo Raed Ventures. Su incorporación fue anunciada en febrero de 2025, antes de que empezara a trabajar en la creadora de ChatGPT.
El Departamento de Justicia de Estados Unidos informó que el FBI arrestó el 9 de octubre de 2026 a Alfozan, de 35 años. La fiscalía lo acusa de utilizar o intentar utilizar un dispositivo para interceptar comunicaciones orales en una sala de reuniones ejecutiva de OpenAI, en San Francisco.
Un vínculo con la inversión saudí anterior a OpenAI
Raed anunció su incorporación el 8 de febrero de 2025 como venture partner, un colaborador encargado de identificar oportunidades de inversión y apoyar a startups. La firma tiene sede en Riad e invierte en empresas en fases iniciales de Oriente Medio y el norte de África.
Raed recoge en su página de equipo que Alfozan fue ingeniero fundador de Nash y pasó cinco años en Meta, centrado en aprendizaje automático y plataformas de datos. La firma también menciona su paso por Microsoft y SAP y sus estudios de informática e ingeniería en el MIT.
Su contratación en OpenAI comenzó en julio de 2025, según Justicia.
La acusación se centra en las conversaciones
Según el relato de la acusación difundido por Justicia, OpenAI encontró una grabadora alrededor del 30 de septiembre. Estaba conectada detrás de un televisor en una sala usada para discutir investigación propia, planes de producto y decisiones comerciales confidenciales. Su contenido estaba cifrado.
La fiscalía sostiene que el 5 de octubre Alfozan pareció mirar detrás del televisor y que seguridad encontró otro dispositivo similar en un bolso suyo. Son alegaciones pendientes de probarse ante el tribunal.
Su abogado, William Pernik, dijo a The National que examinará las pruebas presentadas por el Gobierno. Subrayó que su cliente está acusado de infringir una ley federal de grabación, y que el cargo conocido no es por robar secretos comerciales ni actuar como agente de un país extranjero.
OpenAI afirmó, en declaraciones recogidas por The San Francisco Standard, que despidió a Alfozan el día de su detención. La empresa sostuvo que no había encontrado indicios de acceso o extracción indebidos de los parámetros de sus modelos, su código fuente o datos de clientes. El FBI continúa investigando el caso.
De ser declarado culpable, Alfozan afronta una pena máxima de cinco años de prisión y una multa de 250,000 dólares, además de tres años de libertad supervisada, según Justicia.
La próxima audiencia sobre su detención está fijada para el 19 de octubre de 2026 en un tribunal federal de San Francisco.